Dos de cada tres pacientes que sufren un evento de hiperkalemia no tienen un diagnóstico

Archivo - Imagen de recurso de la representación de unos riñones.
Archivo - Imagen de recurso de la representación de unos riñones. - RASI BHADRAMANI/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: jueves, 5 noviembre 2026 12:48

MADRID 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

Dos de cada tres pacientes que sufren un episodio de hiperkalemia no cuentan con un diagnóstico registrado ni reciben un tratamiento específico en el momento en que se identifica el primer evento, según el estudio 'IBERIK+', promovido por la Sociedad Española de Neurología (SEN) y financiado por AstraZeneca.

La hiperkalemia o hiperpotasemia es el término para describir los niveles elevados de potasio en sangre, mayores a 5mmol/L2. "Aunque es poco frecuente en la población general, se asocia con complicaciones graves como debilidad muscular, parálisis y arritmias, que pueden llegar a comprometer la vida de los pacientes. Diversas enfermedades crónicas, como la diabetes, la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal, aumentan el riesgo de hiperkalemia", ha explicado el jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de Valencia e investigador principal del estudio 'IBERIK+', José Luis Górriz.

Según AstraZeneca, en España, hasta ahora eran escasos los estudios sobre la prevalencia, el impacto y el manejo de la hiperkalemia, que además contaban con un número limitado de pacientes y un seguimiento corto.

En este sentido, los objetivos del estudio 'IBERIK+' han sido evaluar la prevalencia de la hiperkalemia diagnosticada y la no detectada entre los usuarios adultos de los servicios de salud, así como determinar el perfil clínico, el manejo, la utilización de recursos sanitarios y los costes asociados en la práctica clínica en España.

En el estudio 'IBERIK+' se analizaron 608.514 pacientes adultos, de los cuales 7.006 presentaron hiperpotasemia. Aproximadamente la mitad de los casos de HK eran moderados o graves. Los pacientes con HK diagnosticada previamente eran mayores y presentaban múltiples comorbilidades, especialmente enfermedad vascular aterosclerótica, hipertensión, diabetes tipo 2, enfermedad renal crónica e insuficiencia cardíaca.

En cambio, los pacientes con HK no detectada eran más jóvenes y presentaban, con menor frecuencia que los diagnosticados, enfermedad cardiovascular aterosclerótica y enfermedad renal crónica. En los pacientes con HK no detectada, el 58,7 por ciento tenía HK leve, el 35,8 por ciento moderada y el 5,4 por ciento grave.

DETECTAR LA HIPERKALEMIA, CLAVE PARA EVITAR COMPLICACIONES GRAVES

El estudio también pone de relieve que uno de cada 7 pacientes con hiperkalemia falleció durante el seguimiento, principalmente por complicaciones cardiovasculares. La tasa de hospitalización anual fue del 21,5 por ciento. "Aunque los pacientes que no habían sido diagnosticados presentaban menos comorbilidades y mejores resultados que aquellos con hiperkalemia diagnosticada, aún experimentaban una carga clínica sustancial, con un 10,9 por ciento de mortalidad y un 15,6 por ciento de tasa anual de hospitalización", explica Górriz.

En el caso de la enfermedad renal crónica, cobra especial importancia el diagnóstico de la hiperkalemia, ya que se convierte en un problema relevante en la práctica clínica: "A medida que disminuye la función renal, la excreción renal de potasio disminuye progresivamente, debido a la reducción de la secreción tubular distal. En consecuencia, la hiperkalemia se vuelve cada vez más prevalente en la enfermedad renal crónica avanzada", explica el doctor.

El estudio también refleja que el uso de recursos sanitarios y los costes por cualquier causa durante el seguimiento fueron elevados, tanto en la población con HK no detectada como en la diagnosticada, siendo superiores en esta última. Los costes totales incluyeron visitas ambulatorias, hospitalizaciones, medicamentos, terapias de reemplazo (diálisis o trasplantes) y costes indirectos, y suponen un coste anual total por paciente de 5.879 euros.

"La optimización del manejo de la hiperkalemia y su prevención probablemente puedan ayudar a disminuir la morbimortalidad y los costes derivados de la presencia de este trastorno", agrega Górriz, que apunta que "un uso más frecuente de captadores de potasio podría resultar en un mejor manejo de la hiperkalemia, y ayudaría a una mejor calidad de vida del paciente, no solo derivada de la menor morbimortalidad y hospitalizaciones, sino también por poder optimizar tratamientos que mejoran el pronóstico cardiovascular de los pacientes pero que se suelen suspender por presencia de hiperkalemia no tratada".

Por último, la directora médica de Biofarma y Directora de Asuntos Regulatorios de AstraZeneca España, Yésica Hernández, ha insistido en la importancia de que todos los pacientes que tienen hiperkalemia, y sobre todo los que también padecen enfermedad renal crónica, insuficiencia cardiaca o diabetes, tengan detectada y bien tratada esta afección.

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