Publicado 14/11/2021 08:29CET

Los dientes de leche, como los anillos de un árbol: dan pistas sobre los niños que tendrán riesgo de trastorno mental

Archivo - Dientes de leche, dientes de niño, boca de niño
Archivo - Dientes de leche, dientes de niño, boca de niño - CEDIDA / COMPROMISO Y SEGURIDAD DENTAL - Archivo

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

El grosor de las marcas de crecimiento en los dientes de leche puede ayudar a identificar a los niños con riesgo de sufrir depresión y otros trastornos mentales más adelante en la vida, según una innovadora investigación dirigida por investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH), en Estados Unidos y publicada en la revista 'JAMA Network Open'.

Los resultados de este estudio podrían conducir algún día al desarrollo de una herramienta muy necesaria para identificar a los niños que han estado expuestos a adversidades en los primeros años de vida, que son un factor de riesgo para los problemas psicológicos, lo que permitiría vigilarlos y orientarlos hacia tratamientos preventivos, si fuera necesario.

El origen de este estudio se remonta a varios años atrás, cuando la autora principal, Erin C. Dunn, se enteró de un trabajo en el campo de la antropología que podría ayudar a resolver un problema de larga data en su propia investigación.

Dunn es epidemióloga social y psiquiátrica e investigadora de la Unidad de Genética Psiquiátrica y del Neurodesarrollo del MGH. Estudia los efectos de la adversidad en la infancia, que según las investigaciones es responsable de hasta un tercio de todos los trastornos mentales, y está especialmente interesada en el momento en que se producen estos acontecimientos adversos y en descubrir si hay periodos sensibles durante el desarrollo infantil en los que la exposición a la adversidad es especialmente perjudicial.

Sin embargo, Dunn reconoce que se carecen de herramientas eficaces para medir la exposición a la adversidad en la infancia. Uno de los métodos consiste en preguntar a las personas (o a sus padres) sobre las experiencias dolorosas vividas en sus primeros años de vida, pero este método es vulnerable a la falta de memoria o a la reticencia a compartir recuerdos difíciles. "Eso es un obstáculo para este campo", asegura.

Sin embargo, le intrigó saber que los antropólogos llevan mucho tiempo estudiando los dientes de personas de épocas pasadas para conocer su vida. "Los dientes crean un registro permanente de diferentes tipos de experiencias vitales", afirma.

La exposición a fuentes de estrés físico, como la mala alimentación o las enfermedades, puede afectar a la formación del esmalte dental y dar lugar a pronunciadas líneas de crecimiento en los dientes, llamadas líneas de estrés, que son similares a los anillos de un árbol que marcan su edad.

Al igual que el grosor de los anillos de crecimiento de un árbol puede variar en función del clima que lo rodea mientras se forma, las líneas de crecimiento de los dientes también pueden variar en función del entorno y las experiencias que tenga un niño en el útero y poco después, el momento en que se están formando los dientes. Se cree que las líneas de tensión más gruesas indican condiciones de vida más estresantes.

Dunn, que también es profesora asociada de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard, desarrolló una hipótesis según la cual la anchura de una variedad en particular, denominada línea neonatal (NNL), podría servir como indicador de si la madre de un bebé experimentó altos niveles de estrés psicológico durante el embarazo (cuando los dientes ya se están formando) y en el período inicial posterior al nacimiento.

Para poner a prueba esta hipótesis, Dunn y dos coautores principales --la investigadora postdoctoral Rebecca V. Mountain, y el analista de datos Yiwen Zhu, ambas de la Unidad de Genética Psiquiátrica y del Neurodesarrollo en el momento del estudio-- dirigieron un equipo que analizó 70 dientes primarios recogidos de 70 niños inscritos en el Estudio Longitudinal de Padres e Hijos de Avon (ALSPAC) en el Reino Unido.

En el ALSPAC (que también se llama Niños de los 90), los padres donaron dientes primarios (concretamente, los dientes puntiagudos de cada lado de la parte delantera de la boca conocidos como caninos) que se caían de forma natural de la boca de los niños de entre 5 y 7 años. La anchura de los NNL se midió con microscopios.

Las madres completaron cuestionarios durante y poco después del embarazo en los que se preguntaba por cuatro factores que se sabe que afectan al desarrollo del niño: acontecimientos estresantes en el periodo prenatal, antecedentes maternos de problemas psicológicos, calidad del vecindario (si el nivel de pobreza era alto o era inseguro, por ejemplo) y nivel de apoyo social.

Y surgieron varios patrones claros. Los niños cuyas madres tenían antecedentes de depresión grave u otros problemas psiquiátricos a lo largo de su vida, así como las madres que experimentaron depresión o ansiedad a las 32 semanas de embarazo, tenían más probabilidades que otros niños de tener NNL más gruesos.

Por su parte, los hijos de madres que recibieron un apoyo social significativo poco después del embarazo tendían a tener unos NNL más finos. Estas tendencias se mantuvieron intactas después de que los investigadores controlaran otros factores que se sabe que influyen en la anchura del NNL, como la administración de suplementos de hierro durante el embarazo, la edad gestacional (el tiempo transcurrido entre la concepción y el nacimiento) y la obesidad materna.

Nadie sabe con certeza qué causa la formación del NNL, dice Dunn, pero es posible que una madre que experimenta ansiedad o depresión produzca más cortisol, la "hormona del estrés", que interfiere con las células que crean el esmalte. La inflamación sistémica es otro candidato, según apnta, que espera estudiar cómo se forma el NNL.

Y si los resultados de esta investigación pueden reproducirse en un estudio más amplio, cree que el NNL y otras marcas de crecimiento de los dientes podrían utilizarse en el futuro para identificar a los niños que han estado expuestos a una adversidad en la vida temprana. "Entonces podremos conectar a esos niños con las intervenciones --resalta-- para poder prevenir la aparición de trastornos mentales, y hacerlo tan pronto como sea posible en la vida".

Contador