Publicado 18/05/2022 16:53

Desarrollan un tratamiento que modula el sistema inmunológico para ayudar a tratar la diabetes tipo 1

Archivo - Investigador. Laboratorio
Archivo - Investigador. Laboratorio - FARMAINDUSTRIA - Archivo

MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Missouri, Georgia Tech y la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, han desarrollado un tratamiento que, probado en animales, que modula el sistema inmunológico para ayudar a tratar la diabetes tipo 1.

Su enfoque, publicado en la revista 'Science Advances', consiste en trasplantar células pancreáticas productoras de insulina, llamadas islotes pancreáticos, de un donante a un receptor, sin necesidad de medicamentos inmunosupresores a largo plazo.

"El sistema inmunitario es un mecanismo de defensa estrictamente controlado que garantiza el bienestar de las personas en un entorno lleno de infecciones. La diabetes tipo 1 se desarrolla cuando el sistema inmunitario identifica erróneamente las células productoras de insulina en el páncreas como infecciones y las destruye. Normalmente, una vez que se elimina un peligro o amenaza percibida, el mecanismo de control del sistema inmunológico se activa para eliminar cualquier célula rebelde. Sin embargo, si este mecanismo falla, pueden manifestarse enfermedades como la diabetes tipo 1", han dicho los expertos.

Una ventaja de este nuevo método es la oportunidad de renunciar potencialmente a toda una vida de tomar medicamentos inmunosupresores, que contrarrestan la capacidad del sistema inmunitario para buscar y destruir un objeto extraño cuando se introduce en el cuerpo, como un órgano.

"El principal problema con los medicamentos inmunosupresores es que no son específicos, por lo que pueden tener muchos efectos adversos, como altas instancias de desarrollo de cáncer. Entonces, usando nuestra tecnología, encontramos una manera de modular o entrenar el sistema inmunológico para que acepte, y no rechace, estas células trasplantadas", han detallado los investigadores.

Su método utiliza tecnología incluida en una patente estadounidense presentada por la Universidad de Louisville y Georgia Tech, y desde entonces ha obtenido la licencia de una empresa comercial con planes de obtener la aprobación de la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por su siglas en inglés) para pruebas en humanos.