Publicado 30/01/2020 12:04:32CET

Desarrollan un robot para liberar la mano de los cirujanos en operaciones de útero

Robot diseñado por investigadores de la Politècnica
Robot diseñado por investigadores de la Politècnica - UPV

VALÈNCIA, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) han desarrollado un robot de asistencia quirúrgica ginecológica para operaciones de útero, un sistema que evitaría que uno de los cirujanos tenga que sostener el manipulador durante las varias horas que dura la intervención en quirófano.

El proyecto se ha realizado en colaboración con los servicios de Ginecología y Obstetricia, Cirugía General, Urología y Cirugía Torácica del Hospital General de València, a través de su fundación de investigación y con el apoyo de la Agència Valenciana de la Innovaciò (AVI), en el marco de un programa para potenciar la innovación en cirugía robotizada.

Las operaciones de útero en las que daría soporte este mecanismo se realizan con el robot 'Da Vinci', con el que se lleva a cabo la intervención quirúrgica teleoperado por un cirujano. Otro médico introduce un manipulador uterino vía vaginal como punto de apoyo desde el interior de la matriz de la paciente, para que así el 'Da Vinci' realice la cirugía de forma más cómoda y segura. Este segundo médico sostiene el manipulador durante casi cuatro horas.

Ahora, el sistema desarrollado por los especialistas del Instituto de Automática e Informática Industrial (ai2) de la Politècnica permitirá que un brazo robótico sea capaz de controlar el manipulador que el segundo médico sujeta durante horas para controlar la posición de la matriz, detalla la institución académica en un comunicado.

Los investigadores diseñaron en 3D las piezas para acoplar al robot los dos tipos de manipuladores que actualmente se utilizan en esta cirugía, junto a un sistema de control automático de posición del extremo del robot y otro automático de la fuerza que se aplica sobre la pared del útero de la paciente.

Durante el proceso se centraron en que los sistemas de control fuesen muy precisos, pues si el robot ejerce una fuerza demasiado grande, puede suponer un peligro adicional para la paciente, explica Ángel Valera, investigador del instituto ai2.

Para aprender los rangos de movimiento con los que necesitaban programar el robot, los especialistas trabajaron con ginecólogos y cirujanos e incluso asistieron a varias intervenciones de matriz. En los laboratorios de la UPV utilizaron material del centro de simulación del General de València, como el simulador quirúrgico 'ProDelphus' que reproduce el abdomen de una mujer de una forma muy fidedigna, permitiendo manipular tejidos muy similares a los reales.

OBJETIVO: CIRUGÍAS DE PRÓSTATA O COLON

El proyecto, que alcanza un año de recorrido, continuará para desarrollar un robot de propósito específico, lo que permitirá que el diseño final sea más simple y económico y que la tecnología pueda fabricarse e implementarse íntegramente en la Comunitat Valenciana.

De cara al futuro, el equipo aspira a que el prototipo pueda exportarse a otro tipo de cirugías con necesidades similares; por ejemplo, para cirugías de próstata o de colon.

Actualmente, en la mayoría de los procedimientos quirúrgicos ginecológicos se realiza una movilización uterina con ayuda de un dispositivo introducido por la vagina. Esta necesidad obliga a tener a un cirujano realizando movimientos básicos de manipulación durante todo el tiempo del procedimiento.

Aunque se ha avanzado en la robotización de los instrumentos quirúrgicos en los últimos años, no existe ningún brazo robótico articulado para realizar la función de movilización uterina. Por tanto, este desarrollo permitirá al cirujano principal realizar un control preciso con tres grados de libertad de la posición uterina, además de aumentar la disponibilidad del personal para realizar labores acordes a su formación, destaca Juan Gilabert, jefe de Ginecología del General.

Tras el desarrollo del robot de propósito específico, el proyecto entrará en la fase de marcado o validación del sistema para garantizar su absoluta seguridad con las pacientes. Para ello se deberá implantar previamente en el centro de simulación del Hospital General de València.

En este programa multidisciplinar han colaborado cuatro investigadores de la Politècnica, además de Valera: Marina Vallés, también del ai2; Vicente Mata y Francisco J. Valero, del Centro de Investigación en Ingeniería Mecánica, y Pau Zamora, del Instituto Universitario Concertado de Ingeniería Mecánica y Biomecánica de la UPV. También dos especialistas del servicio de Obstetricia y Ginecología del General: Juan Gilabert y Javier García Oms.

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