Desarrollan un dispositivo para mejorar la seguridad de dispositivos médicos contra un posible 'hackeo'

Marcapasos
MEDTRONIC - Archivo
Publicado 13/03/2019 17:58:41CET

MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Purdue (Estados Unidos) han desarrollado un dispositivo que acopla señales en el rango electroasistático, que es mucho más bajo que el espectro electromagnético, para incrementar la seguridad de marcapasos, bombas de insulina y otros dispositivos electrónicos, y de esta forma evitar que alguien pueda 'hackearlos'.

"Estamos conectando cada vez más dispositivos a la red del cuerpo humano, desde relojes inteligentes y rastreadores de ejercicios hasta pantallas de realidad virtual montadas en la cabeza. El desafío no solo ha sido mantener esta comunicación dentro del cuerpo para que nadie pueda interceptarla, sino también obtener un mayor ancho de banda y un menor consumo de batería", explica Shreyas Sen, uno de los investigadores detrás del estudio, que se ha publicado en la revista 'Scientific Reports'.

Los fluidos corporales llevan muy bien las señales eléctricas. Hasta ahora, las llamadas 'redes de área del cuerpo' han utilizado la tecnología Bluetooth para enviar señales en y alrededor del cuerpo. Estas ondas electromagnéticas pueden recogerse en un radio de al menos 10 metros de una persona.

Ahora, el equipo de Sen ha demostrado una manera de que la comunicación en el cuerpo humano se produzca de manera más segura, sin ir más allá de un centímetro de la piel y utilizando 100 veces menos energía que la comunicación Bluetooth tradicional.

A través de un reloj prototipo, una persona puede recibir una señal desde cualquier parte del cuerpo, desde las orejas hasta los dedos de los pies. El grosor de la piel o cabello tampoco marca la diferencia en lo bien que llevas la señal.

La idea sería crear una forma para que los médicos reprogramen los dispositivos médicos sin cirugía invasiva. La tecnología también ayudaría a racionalizar la llegada de la medicina bioelectrónica de ciclo cerrado, en la que los dispositivos médicos portátiles e implantables funcionan como medicamentos, pero sin los efectos secundarios, y las imágenes cerebrales de alta velocidad para aplicaciones de neurociencia.

Tras su desarrollo, el grupo de Sen está trabajando con el Gobierno estadounidense y la industria para incorporar este dispositivo en un circuito integrado del tamaño de un grano de polvo.