Congreso de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) en San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria) - AEDV
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 21 May. (EUROPA PRESS) -
Los dermatólogos han señalado que, más allá del tratamiento de enfermedades cutáneas, los retos actuales se central en la atención a personas transgénero y en el aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS).
Por ello, estos temas se han abordado en el 53º Congreso de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) 2026, celebrado en Maspalomas, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), donde los especialistas se han referido a la necesidad de una atención dermatológica "inclusiva, multidisciplinar" y enfocada en la diversidad, junto al refuerzo de la prevención de infecciones de transmisión sexual, según ha informado la organización en nota de prensa.
Subrayan que en los últimos años los especialistas han detectado un "incremento significativo" de pacientes transgénero en sus consultas. En este sentido, el director médico de la Clínica CDERMA y dermatólogo especializado en Tricología del Grupo Pedro Jaén de Madrid, el Dr. Juan Jiménez; y el dermatólogo en el Hospital Universitario de Canarias y de la Unidad de Acompañamiento a personas Transgénero (UAT) de Santa Cruz de Tenerife, el Dr. Daniel Ramos, indican que el aumento está directamente relacionado con la incorporación de la dermatología a unidades específicas de acompañamiento.
Ambos doctores exponen que ha aumentado el número de consultas porque "desde hace cuatro años el Servicio de Dermatología forma parte de la Unidad de Acompañamiento a Personas Transgénero", permitiendo que estas personas "puedan consultar de forma más estructurada" los problemas cutáneos asociados a los tratamientos hormonales y a los procesos de afirmación de género.
Además consideran que el papel del dermatólogo se extiende a múltiples fases de este proceso, más allá de la piel, ya que va desde el tratamiento de efectos secundarios como el acné o la alopecia --especialmente frecuente en hombres trans sometidos a terapias con testosterona--, hasta complicaciones derivadas de cirugías o la realización de procedimientos estéticos de feminización o masculinización.
Asimismo la dermatología también incluye el diagnóstico, manejo y prevención de las enfermedades de transmisión sexual, por lo que subrayan la importancia de conocer tanto la identidad de género y su anatomía como la orientación sexual para poder hacer recomendaciones acordes.
Para los expertos ofrecer una atención de calidad "implica necesariamente" adaptar la consulta a la diversidad, generando un espacio "respetuoso, conocer las identidades de género, pronombres y anatomías diversas" para proporcionar una atención "integral de calidad", según los doctores Juan Jiménez y Daniel Ramos.
Por lo que han defendido la necesidad de normalizar preguntas sobre identidad y pronombres, así como "desterrar" la idea de que estos aspectos forman parte de la "intimidad inaccesible" en la consulta médica.
OTRAS ÁREAS DE SALUD SEXUAL
Por otro lado, indican que la dermatología también aborda otras áreas de la salud sexual y genital que "han permanecido invisibilizadas, como la patología vulvar", ya que es "mucho más que infecciones", e incluye enfermedades inflamatorias, lesiones premalignas, trastornos pigmentarios o cuadros funcionales como la vulvodinia.
Señalan que entre las patologías "más frecuentes" se encuentra el liquen escleroso, el liquen plano, la psoriasis genital y las dermatitis eccematosas, todas con un "importante impacto" en la calidad de vida de las pacientes. Se trata de patologías que pueden afectar a mujeres de todas las edades, desde la infancia hasta la edad avanzada aunque hay ciertos patrones epidemiológicos.
En concreto, la dermatóloga adjunta del Servicio de Dermatología del Instituto Valenciano de Oncología, la Dra. Beatriz Llombart, expone que en niñas prepuberales, por ejemplo, "son más frecuentes algunas dermatosis inflamatorias como vulvovaginits, la dermatitis irrtitativa y el liquen escleroso, aunque esta última es especialmente frecuente en mujeres posmenopáusicas, un grupo en el que además aumenta el riesgo de lesiones oncológicas favorecidas por cambios hormonales y atrofia cutáneo-mucosa, mientras que en mujeres en edad fértil predominan las patologías infecciosas y las dermatitis de contacto".
Añade que uno de los mayores desafíos en este campo "sigue siendo el infradiagnóstico", ya que "muchas pacientes conviven durante años con síntomas como picor, dolor o irritación sin recibir una valoración adecuada". Llombart ha destacado la importancia de mantener un alto índice de sospecha clínica, especialmente ante lesiones persistentes o resistentes a tratamientos habituales.
Respecto a los avances terapéuticos citan las nuevas estrategias basadas en medicina regenerativa, apuntando que técnicas como el uso de láseres ginecológicos, plasma rico en plaquetas o infiltraciones con factores de crecimiento "están mostrando resultados prometedores" en pacientes seleccionadas, si bien reconocen que "todavía queda camino por recorrer en investigación y evidencia científica".
LAS ITS
Por último, se refiere al aumento sostenido de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en España en un contexto marcado por factores sociales, culturales y tecnológicos, ya que según el Informe Vigilancia Epidemiológica de las Infecciones de Transmisión Sexual en España 20241 (el último disponible por el Ministerio de Sanidad) algunas como la gonorrea y la sífilis encadenan más de 20 años de crecimiento.
Sobre ello, la coordinadora del Grupo de Investigación de ITS y VIH de la AEDV, la Dra. Irene Fuertes de Vega, ha indicado que los dermatólogos son "especialistas en primera línea frente a las infecciones de transmisión sexual", ya que la piel "es muchas veces la puerta de entrada a estas enfermedades".
Por ello, agregó, el papel que tiene es "esencial no solo en el tratamiento, sino también especialmente en el diagnóstico diferencial". En este caso, señala que "uno de los principales problemas en este ámbito es el infradiagnóstico, ya que muchas ITS no presentan síntomas".
Sin embargo, los avances en técnicas de diagnóstico molecular han permitido "mejorar significativamente" la detección, aumentando tanto la precisión como el número de casos identificados. De todas formas, los expertos inciden en que el incremento de diagnósticos "no responde únicamente a una mayor capacidad técnica, sino también a cambios" en los hábitos sexuales y en la forma de relacionarse.
Fuertes de Vega indica que actualmente los datos del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) "confirman que algunas ITS como la gonococia o la sífilis son claramente más incidentes en hombres que tienen sexo con hombres sexualmente activos", si bien en general apuntó que son un colectivo "más informado y con una mayor predisposición" a realizarse cribados, "lo que aumenta los diagnósticos".
También colectivos como los trabajadores sexuales "están expuestos a un mayor riesgo y en los últimos años" reconoce que se ha observado un aumento de incidencia de ITS en jóvenes, "posiblemente relacionado con una falta de información y formación sobre sexo responsable".
Por ello subraya que la prevención se convierte en una herramienta "imprescindible" donde iniciativas como el programa 'Healthy es Sexy', impulsada por la Fundación Piel Sana de la AEDV y centrada en la educación sexual de adolescentes, reflejan la apuesta por una estrategia basada en información y concienciación.