Publicado 07/09/2021 16:26CET

Cvirus.- Menos ingresos hospitalarios en bebés nacidos al comienzo de la pandemia

Archivo - Madre mirando a su bebé en la cuna.
Archivo - Madre mirando a su bebé en la cuna. - ISTOCK/MDPHOTO16 - Archivo

   MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva investigación de la Universidad de Medicina y Ciencias de la Salud RCSI y Children's Health Ireland (CHI) muestra que los bebés nacidos durante el primer cierre en 2020 tuvieron una tasa muy baja de uso de antibióticos y una reducción de las admisiones hospitalarias, además muestra que la inmunización entre estos bebés estaba por encima del promedio nacional.

   La investigación encontró que los bebés tenían tasas muy bajas de infección por COVID-19 a los seis meses de edad, lo que sugiere que el encierro fue una estrategia de salud pública eficaz para proteger a uno de los grupos más vulnerables de la sociedad.

   El estudio, que ha sido publicados en la revista 'Pediatric Allergy and Immunology', recogió muestras de sangre y heces de 360 bebés para investigar el impacto del bloqueo de COVID-19 en su exposición al coronavirus y acceso rutinario a la atención médica en Irlanda.

   “Organizamos el estudio para ver si el encierro podría respaldar la supuesta hipótesis de la higiene, lo que sugiere que la forma en que vivimos tan limpiamente hoy en día aumenta las tasas de alergia . Queríamos investigar cómo esto podría exagerarse aún más con el bloqueo y la reducción del contacto humano", señala el investigador principal, el profesor Jonathan Hourihane de CHI en Temple Street y el Departamento de Pediatría de RCSI.

   "Los resultados iniciales del estudio muestran tasas muy bajas de uso de antibióticos y menores ingresos hospitalarios para nuestros participantes. También vimos tasas de inmunización en bebés superiores al promedio cuando se pensaba que la absorción en realidad disminuiría debido a los temores de acudir a los centros de atención médica", explica.

   En total, solo cuatro niños participantes contrajeron COVID-19 durante los primeros seis meses; dos que tuvieron pruebas positivas en la comunidad y otros dos bebés que obtuvieron resultados inesperadamente positivos de COVID-19 cuando asistieron a su cita en CHI.

   “Continuaremos estudiando el microbioma de las heces y los resultados de la tasa de alergia, pero la indicación de tasas bajas de infección por COVID, bajo uso de antibióticos y baja asistencia al hospital sugiere que estamos en el camino correcto con menos infecciones circulando", ha explicado el investigador.

   Estos niños, según han explicado, se someterán a pruebas de alergia entre uno y dos años de edad y luego podremos examinar las relaciones entre su microbioma y los resultados de la alergia. "Es reconfortante que esta población de bebés nacidos durante el encierro haya recibido atención médica de rutina con normalidad", concluye.

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