Actualizado 04/05/2021 18:27 CET

Los mitos relacionados con el asma impiden que los pacientes se beneficien de los avances en los tratamientos

El doctor Entrenas realiza una medición de la saturación a una paciente en consulta.
El doctor Entrenas realiza una medición de la saturación a una paciente en consulta. - HOSPITAL QUIRÓNSALUD

CÓRDOBA, 4 May. (EUROPA PRESS) -

Los mitos y conceptos erróneos en relación con el asma impiden que las personas con esta enfermedad se beneficien de forma óptima de los principales avances en su tratamiento, según ha alertado el jefe del servicio de Neumología del Hospital Quirónsalud Córdoba, Luis Manuel Entrenas.

Según ha indicado la institución hospitalaria en una nota, Entrenas ha explicado, con motivo del Día Mundial del Asma, cuyo lema este año es 'Revelar las ideas erróneas sobre el asma', que es importante llamar la atención en esta enfermedad y huir de "creencias equivocadas que no benefician a los pacientes".

En este sentido, ha destacado que alrededor de esta enfermedad existen ideas falsas como que es una enfermedad de la infancia que se supera con la edad, que es infecciosa, que los asmáticos no deben hacer ejercicio o que solo se puede controlar con dosis altas de corticoides, entre otras.

El especialista ha recalcado que "hay que evitar estas ideas, pues la realidad es que el asma puede aparecer a cualquier edad y no es una enfermedad infecciosa, sí que es cierto que las infecciones respiratorias virales como el resfriado y la gripe pueden provocar ataques de asma".

Además, ha indicado que cuando la enfermedad está bien controlada, las personas con asma pueden hacer ejercicio e incluso practicar deportes de alto nivel, y se puede controlar en la mayor parte de los casos con dosis bajas de corticoides inhalados.

El asma es una enfermedad inflamatoria de las vías aéreas que desencadena obstrucción bronquial y se manifiesta por dificultad al respirar, sensación de falta de aire, ruidos torácicos (pitos) y tos. Puede ocurrir de forma aislada y limitada a las vías aéreas, pero con mucha frecuencia se asocia a manifestaciones en otros órganos del aparato respiratorio como la nariz (rinitis, rinosinusitis) o de otros sistemas, como la piel (dermatitis), especialmente en pacientes que asocian procesos alérgicos o inflamatorios.

Así, Entrenas ha insistido en que el asma es fácilmente controlable con medicación, habitualmente administrada por vía inhalatoria. Sin embargo, "un porcentaje de pacientes desarrolla asma de más gravedad, con gran impacto en su calidad de vida, con síntomas que afectan a las actividades diarias, al sueño, requerimientos elevados de medicación y frecuentes crisis, que a veces precisan atención hospitalaria y tratamiento con corticoides sistémicos".

El especialista ha considerado que es preciso que los asmáticos "tengan en cuenta una serie de recomendaciones en el momento actual debido a Covid-19". En este sentido, ha indicado que los virus respiratorios son unos de los más frecuentes, un ataque de asma y la infección por Covid-19 son difíciles de diferenciar, pues los síntomas de las infecciones respiratorias pueden simular los del asma.

Pero, "en general, el asmático ya conoce los síntomas de su enfermedad donde no es frecuente tener fiebre o dolor de cabeza y suelen mejorar con el uso de medicación broncodilatadora o de rescate", ha destacado el doctor.

Igualmente, ha señalado que el paciente que mantiene su enfermedad bajo control tiene escasas probabilidades de padecer un ataque de asma. Para ello, debe tomar la medicación y "es muy importante no tener miedo a tomar corticoides inhalados porque, además de ser la medicación controladora fundamental, hay indicios de que pueden ayudar a impedir la infección por covid-19".

NIVELES DE AFECTACIÓN

Existen distintos niveles de afectación de la enfermedad y distintas formas de asma, ha señalado Entrenas, dependiendo de la edad de comienzo, la asociación con otros procesos, el tipo de proceso inflamatorio subyacente y comorbilidades, entre otros aspectos.

Generalmente los pacientes disponen de un tratamiento para las crisis puntuales, lo que se denomina tratamiento "de rescate" y un tratamiento de mantenimiento, que es el que se debe utilizar de forma regular todos los días para controlar la enfermedad aunque el paciente se encuentre totalmente asintomático.

En este sentido, ha recordado que se calcula que más de la mitad de los pacientes con asma no tiene su enfermedad controlada. La causa principal es la falta de adhesión a la medicación, se trata de una enfermedad crónica que requiere un tratamiento crónico pero en ocasiones, los pacientes se confían y abandonan el uso de estos medicamentos debido a la eficacia y potencia antiinflamatoria de los medicamentos.

MEDICACIÓN DE RESCATE

El paciente no percibe la necesidad, pero pasados días o semanas, el proceso inflamatorio que estaba controlado, se reactiva y surgen de nuevo los síntomas, por lo que es preciso el uso de la medicación de rescate con frecuencia.

El asma es una enfermedad multifactorial que no se puede prevenir y en la que participan muchos elementos, tanto relacionados con la persona (genética, comorbilidades), como con el entorno (exposición ambiental a irritantes, contaminantes o alérgenos). Como todas las enfermedades crónicas, lo más importante es mantener un buen control y prevenir los ataques.