El copago podría poner en riesgo la calidad asistencial que reciben los pacientes crónicos

Actualizado 16/04/2012 20:01:45 CET

MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

El director de la Cátedra de Atención Primaria de la Universidad Europea de Madrid (UEM), el doctor Julio Zarco, afirma que "una medida como el copago podría poner en riesgo la calidad asistencial que reciben los pacientes crónicos".

"Se trata de una medida que conlleva una liberalización importante del Sistema, lo que podría conllevar ineficiencia y falta de equidad en la asistencia sanitaria a los pacientes crónicos", ha señalado durante la Jornada Anual de la Liga Reumatológica Española (LIRE), celebrada recientemente en Madrid.

El aumento y creciente envejecimiento de la población, la cronicidad de algunas enfermedades que antes no eran crónicas porque tenían peor pronóstico y la libre circulación de pacientes en el marco de la Unión Europea son algunos factores que repercuten en la falta de sostenibilidad del Sistema Sanitario en la actualidad.

En su opinión, antes de aplicar medidas como el copago, "se deberían analizar los factores que están llevando a que el Sistema Sanitario no sea sostenible".

Durante la jornada también se ha hecho hincapié en la preocupación que sienten estos pacientes por las medidas que se están anunciando estos días, como el copago, y por cómo les afectará en la atención que reciben y, en consecuencia, en su calidad de vida en relación a la enfermedad que padecen.

Los enfermos reumáticos encabezan la lista de pacientes crónicos en España. Las enfermedades reumáticas son las patologías crónicas más frecuentes en España, por delante de las respiratorias y las cardiovasculares, y afectan a 7 millones de personas en nuestro país. Estas patologías son, además, la primera causa de incapacidad permanente en España y producen el 50% de las incapacidades laborales en España, según los datos de la Liga Reumatológica Española (LIRE).

Estos datos son alarmantes también en el ámbito europeo, de forma que, según EULAR, estas enfermedades, que padecen 120 millones de personas en la Unión Europea, suponen una gran carga sociosanitaria, con pérdidas laborales estimadas en 650 millones de euros al año.

"Se trata de enfermedades generalmente dolorosas y, en muchos casos, discapacitantes, que requieren una atención temprana", asegura Benito Martos, paciente reumático y presidente de la LIRE, quien añade que uno de los peores aspectos de la enfermedad "es el dolor, presente en todos los brotes, que nos obliga a estar de baja a veces durante mucho tiempo. Esto no suele ser comprendido en las empresas, y muchos afectados tienen dificultades para mantener su puesto de trabajo".