Publicado 06/09/2021 13:38CET

¿Cómo controlar la rosácea durante la pandemia?

Archivo - Rosácea, problemas en la piel
Archivo - Rosácea, problemas en la piel - VITHAS MADRID - Archivo

MADRID, 6 Sep. (EUROPA PRESS) -

El uso de la mascarilla como medida de protección ante la Covid-19 está provocando el empeoramiento de problemas de la piel como la rosácea, según el doctor Julio Maset, médico de Cinfa, por lo que aconseja usar mascarillas que se ajusten a la cara, además de extremar el cuidado de la piel y evitar cambios de temperatura bruscos, entre otras recomendaciones.

La rosácea se caracteriza por episodios transitorios de rubor, enrojecimiento, capilares dilatados muy visibles, pápulas y granitos, que recuerdan a los del acné adolescente. En ocasiones, pueden durar semanas o meses. Según Maset, esta enfermedad, conocida también como acné rosácea, "puede causar el mismo impacto emocional que el acné juvenil y, como este trastorno, minar la autoestima de quien lo padece de manera importante".

Más frecuente en mujeres y entre los 30 y 50 años de edad, afecta sobre todo a la piel del área central del rostro (nariz, mejillas, mentón, frente y entrecejo), que son las zonas donde se produce más sebo. En sus formas más severas, puede cubrir toda la cara, incluidos los párpados, y propagarse al cuello. En el caso de los hombres, con más frecuencia, produce engrosamiento de la piel de la nariz, lo que se conoce como nariz bulbosa o rinofima.

El experto de Cinfa explica que se considera una enfermedad inflamatoria y ambiental causada por múltiples factores: piel clara, predisposición hereditaria o capilares muy sensibles con más tendencia a dilatarse, por lo que aparecen las rojeces que, con el tiempo, pueden volverse permanentes. Además, hay factores ambientales que favorecen la aparición de rosácea, como el estrés, la exposición al sol, o determinados medicamentos y alimentos (picantes, por ejemplo). El alcohol no produce rosácea, pero sí puede agravarla, advierte Maset.

CUIDADOS TRAS EL VERANO Y ANTE EL ESTRÉS

Según el médico de Cinfa, durante el verano, y cuando este acaba, los pacientes con rosácea deben prestar una mayor atención al cuidado de su piel, ya que es en esta época del año, junto al invierno, cuando la piel sufre más. "La exposición al sol, el calor y los cambios bruscos de temperatura pueden provocar un empeoramiento de la rosácea", explica Maset.

"Si añadimos el estrés, la incertidumbre y la ansiedad generados por la pandemia, junto al uso de la mascarilla, se crea el cóctel perfecto. Bajo esta, se crea un microambiente que favorece el calor local y la proliferación de bacterias; además, si queda demasiado ajustada, puede crear una presión excesiva sobre la piel del rostro o, si queda demasiado holgada, rozarla y agredirla".

Si se identifican problemas cutáneos con un tipo concreto de mascarilla, el experto médico de Cinfa recomienda usar otra que ofrezca la misma protección, pero fabricada con materiales diferentes. También puede resultar beneficioso ir cambiando de modelo o marca, de manera que el tapabocas se apoye o roce cada vez en distintas zonas del rostro, lo que prevendría la aparición de lesiones.

"Las personas que presentan rosácea u otras afecciones dermatológicas previas deben cuidar su rostro, ahora más que nunca, de una forma muy exhaustiva y seguir estrictamente sus rutinas y tratamientos habituales. Si, aun aplicando estas medidas, los síntomas continúan, es importante acudir a un dermatólogo antes de que empeoren", añade el experto.

CONSEJOS CONTROLAR LA ROSÁCEA DURANTE LA PANDEMIA

En cuanto al cuidado de la piel, el experto aconseja aplicar limpiadores sin jabón, que irritan y resecan menos, además de que ayudan a aliviar síntomas como la irritación, el picor y el eritema. Tras la limpieza, es recomendable el uso de una loción con propiedades emolientes, hidratantes o calmantes, aplicada con un masaje suave.

Asimismo, también aconseja protegerse de las radiaciones solares mediante la aplicación diaria de productos cosméticos con filtros solares con un factor mínimo de 30, con el fin de mitigar el efecto de las radiaciones UVA, UVB e IR-A sobre la piel. Así, resulta esencial limitar el tiempo de exposición al sol y evitar este en las horas centrales del día.

Asimismo, aboga por incorporar cuidados faciales extra. "En la piel con rojeces sin lesiones inflamatorias (granos), podemos utilizar tratamientos de belleza, como sérums, contorno de ojos, que miman y cuidan la piel más en profundidad". En todo caso, Maset recomienda usar siempre productos específicamente formulados para la rosácea.

En cuanto al maquillaje, el doctor aconseja el uso de bases no comedogénicas. Asimismo, también se pueden usar maquillajes específicos que contienen pigmentos verdes que ayudan a disimular las rojeces.

Según Maset, también es importante evitar los cambios bruscos de temperatura. Y, si es posible, los vientos fuertes y los climas o ambientes fríos, ya que son factores desencadenantes de afecciones cutáneas. Igualmente, los ambientes cargados de humo tampoco son recomendables. En caso de fumar, es importante reducir o eliminar el consumo de tabaco, ya que la nicotina puede provocar que aparezcan más capilares en tu piel.

Para controlar la rosácea, también es importante moderar el consumo de bebidas alcohólicas. Incluso las pequeñas cantidades de alcohol producen vasodilatación y pueden provocar una intensa ruborización, agravando un problema existente.

Asimismo, también es necesario evitar los alimentos muy picantes o los platos demasiado condimentados, especialmente, cuando están calientes, pues también pueden provocar la vasodilatación de los capilares sanguíneos. En este sentido, Maset aconseja apostar por una dieta mixta, equilibrada y moderada.

Aprender a relajarse es otro punto importante para mejorar el control sobre la rosácea. Trabajar las técnicas respiratorias y practicar regularmente actividades como relajación muscular, meditación, mindfulness o yoga ayudará a manejar mejor el estrés y a reducir la ansiedad u otras emociones negativas, más frecuentes en una época como la actual. Y es que, como concluye el doctor, "los factores emocionales también tienen su reflejo en la piel".

Contador

Para leer más