Consejos de expertos a costaleros y nazarenos para evitar problemas de espalda al levantar pasos de Semana Santa

Archivo - Imagen de archivo de una procesión.
Archivo - Imagen de archivo de una procesión. - EUROPA PRESS - Archivo
Infosalus
Publicado: viernes, 27 marzo 2026 12:49

   MADRID, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -

   La Sociedad Española de Columna Vertebral (GEER) ha lanzado una campaña de recomendaciones dirigida a costaleros y nazarenos con motivo de la Semana Santa, advirtiendo de que el levantamiento del paso es uno de los momentos de mayor riesgo para los costaleros y que requiere una técnica adecuada para proteger la columna.

   Así, la campaña publicada en redes sociales, tiene el objetivo de prevenir lesiones de espalda derivadas del esfuerzo físico que implican las estaciones de penitencia.

   En el caso de los costaleros, los expertos avisan de que uno de los momentos de mayor riesgo es la 'levantá', en la que se concentra la máxima exigencia física. "El paso de la posición de cuclillas a la posición erguida obliga a soportar cargas elevadas en un instante crítico, por lo que resulta fundamental evitar el arqueo de la espalda y mantener la columna alineada, permitiendo que la presión se distribuya correctamente sobre los discos intervertebrales y reduciendo así el riesgo de hernias discales", explican.

   Esta técnica, apuntan, debe ir acompañada de una correcta activación del core bajo el paso, manteniendo una postura estable con los brazos sobre la trabajadera y el tronco ligeramente inclinado hacia adelante.

   Los especialistas subrayan que el trabajo bajo el paso implica soportar un peso medio de entre 30 y 40 kilos, que en los casos más exigentes puede alcanzar los 64 kilos por persona. "Este esfuerzo, sostenido durante horas, somete a la columna a microtraumatismos continuados y fuerzas de compresión que pueden derivar en contracturas cervicales, degeneración discal o lesiones en las estructuras posteriores de la columna si la musculatura no está adecuadamente preparada", detallan.

   De ahí, resaltan la importancia de un correcto ajuste del costal, situando el punto de apoyo en la séptima vértebra cervical - la que sobresale- para evitar impactos directos, así como del uso de fajas lumbares específicas para la carga (lumbostatos) que proporcionen un soporte adicional a la zona lumbar durante el esfuerzo.

   Por su parte, advierten de que los nazarenos también están expuestos a algunas molestias en la espalda, especialmente por permanecer durante periodos prolongados de pie -en algunos casos hasta 15 horas- en bipedestación, lo que puede provocar lumbalgias severas asociadas a la fatiga muscular y a los parones prolongados. En ambos casos, indican que el cuidado del calzado y de la pisada resulta clave para evitar desequilibrios que puedan derivar no solo en lesiones de espalda, sino también en problemas articulares en tobillos y rodillas.

   En los costaleros, señalan que la prevención de estas lesiones requiere una preparación física continuada a lo largo del año: "El fortalecimiento de la musculatura de la espalda y del core, especialmente de los músculos estabilizadores profundos como los multífidos, junto con la práctica de disciplinas como la natación, el remo, la bicicleta estática o el pilates, contribuye a mejorar la resistencia y la estabilidad de la columna", destacan. A ello se suma la importancia de participar en los ensayos previos, que permiten una adaptación progresiva al peso y al esfuerzo.

ESTIRAMIENTOS ANTES DE INICIAR EL RECORRIDO

    Durante los días de procesión, los especialistas sostienen que resulta fundamental incorporar hábitos que ayuden a proteger la musculatura, como la realización de estiramientos antes de iniciar el recorrido para evitar la rigidez muscular y, al finalizar, para liberar la tensión acumulada.

   Tras el esfuerzo, la aplicación de frío local, siempre con la protección de un paño, ayuda a prevenir la aparición de hematomas y a controlar los efectos de los microtraumatismos. Asimismo, el uso puntual de analgésicos habituales, siempre bajo recomendación médica, en las horas posteriores puede contribuir a evitar espasmos derivados del esfuerzo físico.

   Por último, aseguran que el seguimiento de estas pautas contribuye a que el esfuerzo físico propio de la Semana Santa no comprometa la integridad de la columna vertebral. "Ante la aparición de dolor persistente, hormigueo o pérdida de fuerza, resulta recomendable acudir a un especialista para descartar posibles lesiones", concluyen.

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