Publicado 01/08/2022 12:08

Consejos para cuidar a los mayores y a los pacientes crónicos en vacaciones

Archivo - Verano, paciente con cáncer
Archivo - Verano, paciente con cáncer - ENRIQUE MICAELO SANCHEZ/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Consejo General de Enfermería (CGE) y el Instituto de Investigación Enfermera han lanzado una infografía con varios consejos para ayudar a las familias a cuidar a los mayores y los pacientes crónicos estas vacaciones fuera de sus lugares de residencia.

"En vacaciones, muchos mayores que habitualmente viven en centros sociosanitarios se van a pasar unos días junto a familiares y otras personas puede que viajen fuera de su ciudad de origen con algún paciente crónico. De seguir unos cuidados adecuados dependerá su salud y que las vacaciones sean o no perfectas", ha comentado el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya.

Calcular el material y la medicación que se va a necesitar para el cuidado de la persona, llevar las recetas para los medicamentos si fuese necesario, beber agua frecuentemente, utilizar protección solar, usar ropa y calzado ligero transpirables de color claro y permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos o a la sombra, son algunas de las recomendaciones de los enfermeros.

Las patologías crónicas afectan a más de 19 millones de personas en España. Aunque hay pacientes crónicos de todas las edades, su prevalencia se concentra especialmente en los mayores de 55 años y aumenta con la edad.

De hecho, el 40 por ciento de españoles mayores de 50 años convive con dos o más enfermedades crónicas. Son responsables de más de 300.000 muertes al año (74,45% del total) y son las que mayor impacto tienen sobre la esperanza y la calidad de vida de los ciudadanos.

Las previsiones demográficas indican que, en tres décadas, el 30 por ciento de la población española será mayor de 65 años, lo que implicará un importante aumento del número de enfermos crónicos en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

"El abordaje de las enfermedades crónicas exige un enfoque que no se dirija sólo a la asistencia sanitaria en la situación de enfermedad, sino que reclama nuevas formas de actuación que se centren en las personas antes que en el paciente y que tengan en cuenta los determinantes sociales de la salud. Además, es importante introducir al familiar y/o cuidador en todo el proceso para que coordinados con el profesional sanitario puedan llevar a cabo los cuidados y conseguir, sobre todo, una buena adherencia al tratamiento", ha resaltado Pérez Raya.

Entre las precauciones generales, los enfermeros aconsejan tener localizado el teléfono de atención urgente y centro sanitario cercano; evitar la exposición al sol en las horas centrales (12 a 17h) y utilizar protección solar; ropa y calzado ligero, cómodo, holgado y transpirable de color claro; sombrero o gorra y gafas de sol.

En cuanto a la medicación, recomiendan calcular el material y la medicación necesarios para todo el periodo; en caso de medicación especial, llevar informe con la prescripción médica y tarjeta sanitaria; y anotar cualquier síntoma o efecto adverso para consultarlo a la vuelta de vacaciones con el profesional sanitario.

En casa, instan a bajar persianas y cerrar ventanas en las horas de calor; evitar aparatos que produzcan calor: horno, secador...; el ventilador a partir de 35ºC sólo mueve el aire, pero no lo enfría; para prevenir caídas, retirar objetos y muebles para facilitar el tránsito y, si es necesario, colocar protección en las camas.

También aconsejan reducir la actividad en exterior en las horas de más calor; permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos o a la sombra; y evitar exposiciones prolongadas al sol.

Por último, sobre alimentación, recomiendan beber agua frecuentemente, incluso sin sed (1,5 o 2 litros al día entre agua, zumos naturales y bebidas isotónicas); no abusar de bebidas con alcohol, cafeína o azucaradas; evitar comidas copiosas; vigilar la calidad del agua y evitar la del grifo si no se tienen garantía.

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