Publicado 09/06/2021 08:17CET

Conceptos clave sobre la Cirugía de Mohs, la técnica más precisa y eficaz para tratar el cáncer de piel

Archivo - Una enfermera hace una inyección para la anestesia local en el sitio quirúrgico. Cirugía para extirpar lunares en una clínica privada
Archivo - Una enfermera hace una inyección para la anestesia local en el sitio quirúrgico. Cirugía para extirpar lunares en una clínica privada - KATERYNA KUKOTA/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 9 Jun. (EDIZIONES) -

   Hoy en día, gracias a la Cirugía de Mohs, se pueden alcanzar unas tasas de curación cercanas al 100% para los tumores primarios de piel, y cumplir de la mejor manera los 3 objetivos que tiene un cirujano al intervenir frente a un problema oncológico con tantas repercusiones para la imagen del paciente: eliminar el tumor, conservar la máxima funcionalidad y lograr el resultado más estético posible.

   Así lo afirma en una entrevista con Infosalus el doctor Pedro Jaén, jefe del servicio de Dermatología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), con motivo de la presentación de su último libro 'Una piel para toda la vida' (Espasa) en el que aborda este asunto.

   "Las ventajas de este tratamiento quirúrgico derivan del hecho de que se lleva a cabo extrayendo el tumor capa por capa hasta conseguir eliminarlo del todo y de que la comprobación sobre si el tejido está libre de cáncer se hace en el mismo acto quirúrgico, lo que permite tomar decisiones terapéuticas de forma inmediata", señala.

   El también fundador y director del Grupo Pedro Jaén, grupo sanitario de atención dermatológica, explica así que se trata de la cirugía para el cáncer de piel "más precisa" porque, según se va operando al paciente, se controla de forma microscópica hasta dónde llega el cáncer, de forma también que se permite respetar el tejido sano, y extirpar de forma muy segura lo que está enfermo.

   A su juicio, es la "mejor cirugía" para un cáncer de piel y dice que en España hemos sido "de los más aventajados" a la hora de desarrollarla, y somos "líderes a nivel mundial" en este tipo de cirugía: "En 1995 empezó a realizarse en pocos centros públicos y privados, igual en menos de diez, y ahora prácticamente en gran parte de los hospitales españoles. No es igual en todos los lugares del territorio nacional, pero en todos se realiza con un nivel aceptable".

   Normalmente, apunta que la Cirugía de Mohs se realiza en carcinomas epidermoides, dematofibrosarcomas, así como en el carcinoma basocelular, la neoplasia dermatológica más frecuente, y sobre todo en aquellos casos en los que se localiza en la cara, ya que es una técnica que permite ser "muy ajustados y extirpar poco tejido sano, de forma que la cirugía sea poco deformante".

   A su vez, el doctor Jaén señala que en otras operaciones del cáncer de piel se trabaja extirpando el tumor visible y parte del tejido que lo rodea, guardando para ello un margen de seguridad que se establece "a ciegas": "En caso de que ese margen resulte insuficiente y en revisiones posteriores se observe que quedan células cancerosas residuales es necesario llevar a cano nuevas intervenciones para ampliarlo, lo que obliga a pasar de nuevo por quirófano para extraer la mayor cantidad de tejido que si lo hubiéramos extirpado todo desde el primer momento".

   Por otro lado, mantiene que el hecho de extraer más tejido del necesario, tal y como sucede con las cirugías normales, compromete en mayor medida la funcionalidad y la estética posteriores, ya que si falta piel en una zona en la que habitualmente no sobra, es posible que ciertos movimientos (parpadeo, gestos con la boca, masticación, habla...) queden limitados o que el aspecto del paciente sufra un perjuicio más difícil de solucionar a posteriori.

   "La extraordinaria precisión de la Cirugía de Mohs permite conservar la mayor cantidad de tejido sano. Esto reduce el número de cirugías de reconstrucción o en caso de que sean necesarias, se trata de intervenciones menos agresivas y con mejor pronóstico, ya que contamos con mayor cantidad de tejido con la que trabajar", agrega.

   En su opinión, otra de las "grandes ventajas" de esta técnica quirúrgica es que permite la extirpación de todo tipo de tumores cutáneos, desde los basocelulares (los más frecuentes dentro de los que afectan a la piel), pasando por los espinocelulares, los anexiales y otros tipos de cáncer menos frecuentes, hasta el melanoma, el cáncer de piel que más preocupa a los especialistas, porque puede llegar a ser mortal de no tratarse a tiempo.

   Otro punto a favor de la Cirugía de Mohs, según destaca el presidente de la AEDV y director del Grupo Pedro Jaén, es que las estadísticas sobre resultados a largo plazo indican que este procedimiento logra "las mejores tasas de curación" en los pacientes de peor pronóstico, es decir, en aquellos casos que tienen una mayor probabilidad de recurrencia si se tratan mediante técnicas quirúrgicas convencionales. "Esto es debido a que estos tumores suelen presentar ramificaciones que no se observan clínicamente, pero sí pueden ser detectadas cuando se lleva a cabo el control micrográfico en quirófano", añade.

   A su vez, resalta que esta técnica ha mejorado en los últimos 10 años, en lo referente a la precisión de los microscopios que se emplean para evaluar el tejido durante la intervención, multiplicando, aún más, sus beneficios para el paciente. "La Cirugía de Mohs se complementa con otras técnicas como el uso de apósitos de kinesiotaping, para acelerar el proceso de drenaje, lo que repercute en una reducción más rápida de la inflamación, un factor que influye en la satisfacción del paciente, que afronta el tratamiento con mayor optimismo", agrega.

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