El complejo hospitalario Ruber Juan Bravo realiza su primera intervención de cirugía abdominal radioguiada

Juan Carlos Meneu, director de Cirugía General de Ruber Juan Bravo
QUIRÓNSALUD
Publicado 05/10/2018 13:25:26CET

MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Servicio de Cirugía General del complejo hostpitalario Ruber Juan Bravo, dirigido por el doctor Juan Carlos Meneu, ha realizado a un paciente que presentaba un cáncer colorrectal su primera intervención de cirugía abdominal radioguiada, una técnica que implica la detección de radiofármacos administrados al paciente previamente al acto quirúrgico.

Tal y como explican desde la clínica, el procedimiento consiste en la inyección intralesional de un radiofármaco guiado por imagen (ecografía, mamografía, RM, TAC). Posteriormente, se obtienen imágenes de la distribución del mismo en el equipo SPECT-TAC, que permiten comprobar la exacta localización de la lesión a ser resecada.

El último paso es la detección intraoperatoria del radiofármaco inyectado mediante el uso de sondas especialmente diseñadas para ello en quirófano. El cirujano, en colaboración con el médico nuclear, reseca la lesión guiado por esta sonda intraoperatoria. Gracias a la información que proporciona la sonda (que localiza el punto de mayor radioactividad y que corresponderá con la lesión a resecar), "se optimiza el acto quirúrgico tanto en tiempo como en la disminución de secuelas para el paciente", destacan.

"El conocimiento de la afectación linfática en pacientes con cáncer colorrectal es importante en la cirugía y en el proceso de toma de decisiones postoperatorias, de forma que pacientes con ganglios negativos presentan una supervivencia de 70-80 por ciento a los 5 años, en contraste con los que tienen ganglios positivos, que es de un 30-60 por ciento", señala el doctor Rubén del Olmo, miembro del equipo de Meneu y cirujano colaborador de la intervención quirúrgica.

Otra de las doctoras de este complejo hospitalario, Yari Aguilera, también resalta las ventajas de la cirugía radioguiada, que "podría ser una herramienta útil en la estadificación intraoperatoria del cáncer, mejorando las técnicas resectivas y, por tanto, la supervivencia a largo plazo, siendo de gran utilidad en recidivas locoregionales y mejorando la resección quirúrgica completa".