Actualizado 22/03/2010 19:03 CET

El Comité Internacional de la Cruz Roja recomienda aplicar estrategias para controlar la tuberculosis en las cárceles

MADRID, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recomienda a las autoridades internacionales que apliquen estrategias para controlar la tuberculosis en las cárceles ya que, a su juicio, "los intentos por frenar la alarmante propagación de la enfermedad en el mundo entero serán muy insuficientes a menos que los países afectados redoblen sus esfuerzos para impedir que esta enfermedad mortal siga incubándose en las cárceles".

"La tuberculosis es una asesina silenciosa que no se puede confinar en una celda. Es astuta, persistente y cada día se cobra más vidas", dijo Raed Aburabi, colaborador del CICR encargado de la coordinación de salud en los establecimientos penitenciarios, con motivo del Día de la Tuberculosis, el próximo 24 de marzo.

Asimismo, recomienda seguir la estrategia de la Organización Mundial de la Salud (OMS)relativa al control de la tuberculosis, para cuya implementación "se requiere el compromiso de los Gobiernos, un suministro regular de medicamentos y un tratamiento bajo observación".

Una persona de cada tres en el mundo está infectada con los microbios que causan la tuberculosis, es decir 2.000 millones de personas, de las cuales una de cada de diez desarrollará la enfermedad en algún momento de su vida.

"Se ha adaptado a los tratamientos existentes con más rapidez de la que hubiéramos podido imaginar. La consecuencia es un importante incremento de las cepas que han desarrollado una gran resistencia a múltiples medicamentos, y esto constituye una amenaza real. Para detener la tuberculosis es necesario combatirla en las cárceles", explica.

El hacinamiento, la nutrición deficiente y la falta de adecuación de los servicios sanitarios en las cárceles favorecen la propagación de la tuberculosis. Su incidencia en las cárceles puede ser de 10 a 40 veces superior a la registrada fuera de ellas. Sin embargo, es tan contagiosa que se transmite fácilmente a los guardias, los empleados, los visitantes, las familias de los detenidos infectados liberados.

La experiencia ha mostrado que mejores condiciones de vida, es decir mayor posibilidad de pasar más tiempo al aire libre y una alimentación sana; el hecho de saber cómo se propaga la tuberculosis; y una mejor comprensión por los pacientes de los graves efectos secundarios que tienen los medicamentos para tratar la tuberculosis, pueden ayudar a mejorar las cosas.