Archivo - Imagen de recurso de un laboratorio. - ISTOCK - Archivo
MADRID 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
Científicos del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra han desarrollado un tratamiento experimental que combina radioterapia y un vector de terapia génica, que resulta eficaz y seguro para tratar diversos tipos de tumores sólidos en modelos animales, según un estudio publicado en 'Cancer Cell'.
"A pesar de que la radioterapia tiene un efecto potenciador del sistema inmunológico, en paralelo también es capaz de inducir mecanismos inhibidores que suprimen el sistema inmune. En este trabajo nos hemos centrado en maximizar el beneficio que ofrece la radioterapia", ha explicado Juan Dubrot, investigador principal del Grupo de Evasión Tumoral y Nuevas Dianas del Cima y codirector del trabajo.
El vector de terapia génica diseñado en el Cima está basado en virus adeno-sociados (AAV) y expresa una proteína (la interleucina 12 o IL-12) con una potente actividad inmuno-estimuladora. "Hemos observado que la combinación de radioterapia con la inyección intratumoral de este vector hace que el propio tumor produzca IL-12, la cual a su vez activa el sistema inmune para luchar contra el cáncer. De este modo, el tumor es eliminado por la acción conjunta de la radioterapia y la respuesta inmune. Además, gracias al particular diseño del vector, esto ocurre de manera localizada en el propio tumor, lo que evita la aparición de toxicidad en otros órganos", apunta el investigador del Cima.
Los resultados han confirmado la seguridad y eficacia de esta terapia combinada en múltiples modelos experimentales de tumores sólidos como melanoma, cáncer de páncreas, colon o pulmón, entre otros. "En los próximos meses continuaremos con los estudios de toxicología para calibrar la dosis más adecuada. Con los datos obtenidos, esperamos iniciar los ensayos clínicos fase I en 2027", concluye Jesús Prieto, codirector del trabajo y profesor Emérito de la Facultad de Medicina.
En el trabajo han participado grupos internacionales del Queen Mary University of London (Reino Unido) y del Broad Institute, en Cambridge (Estados Unidos), y ha contado con financiación pública del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y del Gobierno de Navarra, con el apoyo de las fundaciones Aciturri, José Soriano, Ramón Areces, Echébano, así como de las familias Cabrera, Catalán y Amaro, entre otras.