Publicado 12/05/2021 13:49CET

Las clínicas dentales españolas se alían para luchar contra el tabaquismo

Archivo - Dejar de fumar.
Archivo - Dejar de fumar. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SEZERYADIGAR - Archivo

MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Coincidiendo con la celebración del Día de la Periodoncia, el grupo de trabajo conjunto de expertos del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) han puesto a disposición de las más de 22.000 clínicas dentales españolas un protocolo para facilitar la cesación tabáquica desde la consulta dental.

Se estima que con implicar solo a la mitad de las clínicas dentales de España en esta iniciativa, y que cada una de ellas lograse convencer anualmente a un mínimo de 10 pacientes para dejar de fumar, se conseguiría rebajar en más de 100.000 el número de personas en España que abandonan en un año este hábito tan nocivo.

"Como profesionales de la salud, los dentistas tenemos una responsabilidad con nuestros pacientes fumadores y debemos abordar el tabaquismo en la consulta dental, empleando estrategias adecuadas en cada caso para así ayudarlos a abandonar el consumo de tabaco, mejorar su salud general y bucal, y obtener una mejor respuesta en los tratamientos realizados", destaca el presidente de SEPA, el doctor Antonio Bujaldón.

Pese a la evidencia de que fumar afecta a la salud oral, siendo uno de los principales agravantes de la periodontitis, los estudios demuestran que aún son pocos los profesionales del área bucodental que se involucran de manera activa y rutinaria en el tratamiento del tabaquismo, "no por falta de interés, sino por falta de preparación específica o entrenamiento adecuados", apostilla la directora de la revista 'Cuida tus Encías' y coordinadora del Grupo de Trabajo SEPA-CNPT, la doctora Regina Izquierdo.

Partiendo de esta realidad, y como explica la secretaria de la Junta Directiva del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, Leyre Gaztelurrutia, "la consulta dental es un lugar idóneo para identificar el consumo de tabaco entre los pacientes y, de la misma forma, animar a que inicien un proceso de cesación tabáquica". Para facilitar este procedimiento, expertos de SEPA y del CNPT han diseñado un "sencillo, ágil y práctico protocolo de actuación", tal y como han puesto de manifiesto en rueda de prensa.

Junto al protocolo, continúa explicando la farmacéutica comunitaria Leyre Gaztelurrutia, "se utilizarán herramientas de motivación como método para conseguir el abandono, junto a diferentes estrategias que generen un cambio de conducta, rutina y estilo de vida, aportando un enfoque psicosocial".

El protocolo puede ser aplicado a mayores de 18 años fumadores, de cigarrillos, tabaco de liar, puros, vapeadores y cigarrillos electrónicos, sean consumidores habituales o fumadores sociales, e independientemente de la cantidad de cigarrillos consumidos al día.

IMPACTO SOBRE LA SALUD BUCODENTAL

Según Gaztelurrutia, que también coordina el Área de Tabaquismo de la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC), "el tabaco afecta de manera amplia y muy negativa a la salud bucal: desde el deterioro de la apariencia estética por la decoloración y aparición de manchas, la halitosis, el aumento de la incidencia de caries, el riesgo de desarrollar gingivitis, el agravamiento de la periodontitis o el riesgo de pérdida de implantes dentales, hasta el incremento del riesgo de cáncer oral".

Por el contrario, dejar de fumar siempre es positivo para la salud del paciente actual y futura. En el caso concreto de la salud bucal, los beneficios son múltiples: disminuye de manera evidente el riesgo de cáncer oral; se reduce sustancialmente la incidencia de leucoplasia oral e incluso un número significativo de estas lesiones desaparecerán tras la cesación tabáquica; mejora el sentido del gusto y el olfato, así como la halitosis; a las 4 a 6 semanas de abandonar el tabaco empieza a recuperarse la vascularización de la encía y, al cabo de un año, la encía vuelve a su apariencia y anatomía normales.

Los dentistas suelen precisar bastantes visitas periódicas con los pacientes, dado que el tratamiento dental, y en particular el periodontal, requiere de varias sesiones para poder completarse correctamente. "Esto nos proporciona múltiples oportunidades para motivar y educar a los pacientes, así como para aplicar diferentes estrategias de intervención y poder acompañarlos en el abandono del tabaco", asegura el periodoncista y coordinador científico de los grupos de trabajo de SEPA, el doctor Miguel Carasol.

UN PROTOCOLO EN SIETE PASOS

De esta forma, la intervención para la cesación tabáquica a través del consejo breve debe tener una duración máxima de 10 minutos y se realizará antes del tratamiento planificado, excepto en la primera vista, que se efectuará al final de la misma una vez estén cubiertas las necesidades del paciente en cuanto a su diagnóstico y plan de tratamiento periodontal/restaurador. Así, se propone que las visitas sobre cesación tabáquica se planifiquen coincidiendo con las citas de tratamiento periodontal.

Según se ha puesto de manifiesto en la rueda de prensa, es fundamental inicialmente marcar unos objetivos de actuación basados en una relación de confianza con el paciente que quiere dejar de fumar y conseguir su motivación.

De esta forma, en la primera visita, se efectuará una entrevista para evaluar la condición de fumador y el uso del tabaco, así como para determinar si el paciente quiere o no dejar de fumar; con todo ello, se procederá a la recogida de datos. En todos los casos, se ofrecerá apoyo y se entregará material impreso con consejos breves sobre los beneficios de la cesación tabáquica

En la segunda visita, se identificará el estadio de motivación para el cambio, se valorará el grado de dependencia y se marcará la fecha del cese; además, se ofrecerán recomendaciones sencillas y personalizadas, informando de los efectos transitorios tras el cese del hábito.

En las visitas 3, 4, 5 y 6 (1, 2, 3 y 6 meses desde el cese), el objetivo será reforzar el beneficio que se deriva del cese tabáquico y se ofrecerá la motivación necesaria para continuar o para volver a intentarlo (el riesgo máximo de recaída es a los 3 meses de la cesación)

Finalmente, en la visita 7 se pone fin a la intervención (aproximadamente 12 meses desde que se produjo el abandono del tabaco), siendo el momento óptimo para confirmar el cese del hábito, reforzar el beneficio y ofrecer la motivación para continuar o para volver a intentarlo.

Como se pone de manifiesto desde SEPA, el equipo de una clínica dental está formado por profesionales de la salud bucal, expertos en aconsejar a los pacientes sobre procesos crónicos (como la periodontitis) y en ayudar a modificar otros comportamientos (como hábitos de higiene oral, consejo dietético), por lo que incorporar este protocolo no supone un gran esfuerzo adicional.

Además, como recalca el doctor Carasol, "el dentista y su equipo saben reconocer los efectos nocivos del tabaco en la cavidad bucal y son conscientes de los beneficios reales que se logran al abandonar el consumo de tabaco, por lo que se puede motivar, asesorar y mediar con los pacientes fumadores para abandonar el consumo". Además, continúa, "instaurar un seguimiento es fácil porque los pacientes, sobre todo aquellos con problemas periodontales, visitan periódicamente las clínicas para realizar sus controles de mantenimiento".

Igualmente, como expone Gaztelurrutia, "las intervenciones no son complicadas, ni requieren mucho tiempo y se consiguen aumentos significativos en las tasas de cesación a largo plazo". Es más, afirma la doctora Izquierdo, "sabemos que las intervenciones sobre la cesación del tabaquismo durante la atención bucal son tan efectivas como en cualquier otro escenario y que intervenir en la cesación tabáquica potencia el prestigio del profesional y la fidelización de los pacientes".