Actualizado 15/10/2020 14:05 CET

La clínica Equipo Juana Crespo impulsa el primer tratamiento de reproducción asistida sin salir de casa

Loving couple attending doctor for pregnancy ultra sound procedu
Loving couple attending doctor for pregnancy ultra sound procedu - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SERHIIBOBYK - Archivo

MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

La clínica española Equipo Juana Crespo ha impulsado el primer tratamiento de reproducción asistida sin salir de casa, lo que permite que la paciente pueda realizar un seguimiento de su ciclo en un ambiente más cómodo, reduciendo el estrés emocional y permitiéndole una optimización de su tiempo, además de adaptarse al contexto actual de pandemia por la Covid-19.

"Para nosotros ha sido fundamental adaptarnos a este nuevo escenario para poder dar solución a las pacientes que tratamos en nuestro centro y que, debido a las restricciones de la Covid-19 o de su propia situación personal, veían en la movilidad un impedimento para llevar a cabo su tratamiento de fertilidad", explica la directora médica de la clínica de reproducción asistida Equipo Juana Crespo de Valencia, la doctora Juana Crespo.

Para una mujer que se encuentra en un tratamiento de reproducción asistida, "este proceso se convierte en un tramo delicado y con gran implicación emocional, por lo que la llegada de este tratamiento permite la tranquilidad y la confianza de las pacientes, que podrán lograr con éxito un tratamiento personalizado, monitorizado, con las mismas garantías y rigor médico que en el proceso convencional, pero reduciendo a uno o dos los desplazamientos presenciales a la clínica", ha añadido la especialista.

De esta manera, dejarán de lado la necesidad de trasladarse para las revisiones periódicas, necesarias en este tipo de tratamientos, y únicamente tendrán que acudir a la clínica para momentos muy puntuales del tratamiento; como son la punción ovárica y la transferencia de embriones.

Según Crespo, este sistema asegura, durante todo el proceso, la implicación del equipo asistencial compuesto por ginecólogos, enfermeras y auxiliares de atención médica, facilitando en todo lo posible la experiencia de las pacientes.

Así, tal y como explica la especialista, el tratamiento consta de tres procesos básicos. Una primera fase de anamnesis, esto es, el proceso de recogida de datos del paciente para elaborar su historia clínica completa de cara al diagnóstico, que se realiza de manera integral por todas las áreas asistenciales, involucrando a todo el equipo. De esta manera, se pueden detectar los problemas que tienen las pacientes y a estudiar su fracaso reproductivo, así como entender el por qué han fallado de manera natural o en ciclos previos.

En segundo lugar, tiene lugar el diagnóstico. Con la historia y anamnesis desarrolladas, el ginecólogo se encarga de pedir una serie de pruebas y analíticas que la paciente puede realizar en su lugar de residencia y enviar a la clínica sin necesidad de desplazamientos, recomendandoles centros de confianza cercanos a su domicilio. Con todos los datos, el ginecólogo explica a la paciente en una videollamada cuál es el tratamiento a seguir y la medicación que se debe suministrar.

Finalmente, en la última fase tiene lugar el seguimiento del tratamiento. Para la exploración ginecológica y el seguimiento del ciclo, la clínica facilita las herramientas necesarias para que la paciente pueda realizarse en casa una exploración ginecológica guiada y valorada en remoto por su ginecólogo en tiempo real.

Cuando el ginecólogo considera que la paciente está lista para la punción ovárica, será el primer momento en el que tenga que desplazarse a la clínica y posteriormente volverá para la transferencia de los embriones.

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