Actualizado 04/10/2011 16:00:07 +00:00 CET

Cuatro de cada diez españoles prefieren bajadas de impuestos aunque se recorten servicios públicos

CIS
EUROPA PRESS

Remite la preocupación por el paro pero crece el pesimismo económico, mientras sube la inquietud por la educación y la sanidad

MADRID, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

Cuatro de cada diez españoles (el 39,5 por ciento) considera que es preferible bajar impuestos aunque esto suponga menos gasto en prestaciones sociales y servicios públicos, según el barómetro de opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado este martes.

Sin embargo, la sanidad, que últimamente no figuraba entre los principales problemas, ahora escala hasta el séptimo puesto y llega al 6 por ciento, casi dos puntos más que al inicio del verano. No se alcanzaban esos niveles desde octubre de 2005.

La división en la sociedad sobre este asunto es patente, pues una proporción similar (41,3 por ciento) es partidaria de gastar más en prestaciones sociales y servicios públicos aunque ello signifique pagar más impuestos.

Este barómetro se basa en 2.465 entrevistas personales y domiciliarias realizadas en 238 municipios de 49 provincias entre el 5 y el 11 de septiembre, en pleno debate en las comunidades autónomas sobre posibles recortes para reducir el déficit. El margen de error es de más/menos dos por ciento.

La opinión mayoritaria es que el Estado debe ser el responsable del bienestar de todos los ciudadanos y tiene la obligación de ayudarles (67,1 por ciento), pero hay una quinta parte (el 21,3 por ciento) que limitan esa ayuda a los más desfavorecidos.

Un 35 por ciento entiende que el Gobierno debe ocuparse de garantizar un nivel de vida mínimo para todas las personas, mientras que un 29,4 por ciento entiende que su misión es tratar de asegurarse de que haya igualdad de oportunidades. Un 16,7 por ciento opina que el objetivo debe ser promover el crecimiento económico, independientemente de algunas personas se beneficien más que otras.

LAS DIFERENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES

Aunque la mayoría opina que el esfuerzo y el trabajo duro (47,7%) o tener estudios (21,3%) deberían de ser los aspectos más importantes para triunfar, se considera que en la realidad influye más estar bien relacionado (23,9%) y venir de una familia con dinero (21,5%).

Siete de cada diez españoles entiende que uno de los grandes problemas de España es la diferencia de ingresos entre quienes ganan muchos y quienes ganan poco (77,6%) y que reducir las diferencias entre unos y otros es necesario para la paz social del país (70,8%). Igualmente, se discrepa mayoritariamente con la idea de que las grandes diferencias de ingresos impulsan la prosperidad del país o que incentivan a trabajar más duro.

Quizá por eso el 45,4% de los españoles considera que la igualdad de oportunidades debería primarse en la sociedad, por encima de la igualdad de acceso a la educación o la sanidad (21,7%) o la igualdad de rentas (15,7%).

La encuesta también confirma que el paro continúa en cabeza de las preocupaciones de los españoles. En concreto, el desempleo se citado como un problema en el 80,4 por ciento de las respuestas de los encuestados. Sin embargo, la inquietud por la falta de trabajo desciende un punto respecto al anterior barómetro, realizado el pasado mes de julio, y se sitúa en su marca más baja del año.

Las dificultades económicas siguen en segundo lugar en la tabla de problemas (49,6 por ciento), exactamente con la misma puntuación en que en julio. En el tercer puesto, pero a mucha distancia, repiten la clase política y los partidos políticos (23,3 por ciento) que despiertan un poco menos de inquietud que hace dos meses. Sin embargo, sube más de un punto la preocupación por la inmigración, que sigue en el cuarto puesto con un 11,3 por ciento y por la inseguridad ciudadana, que pasa del sexto al quinto puesto, con un porcentaje de 7,4.

La lista subjetiva de problemas (los que afectan más personalmente a los sondeados) no experimenta cambios. El paro continúa en cabeza (42 por ciento), seguido muy de cerca por los problemas de índole económica (38 por ciento). Más atrás aparecen la clase política y los partidos (7,7 por ciento), las pensiones y la educación (6,3 por ciento) y la vivienda (5,1 por ciento), que casi empata con la sanidad y la inseguridad ciudadana (4,9 por ciento).