Archivo - Mujer porro - LORDHENRIVOTON/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
A medida que el consumo de marihuana se vuelve más común y legal en la mayoría de los estados de EEUU, los pacientes que consumen cannabis pueden enfrentar un riesgo significativamente mayor de sufrir un ataque cardíaco en el momento de la cirugía, al tiempo que muestran un riesgo inesperadamente menor de coágulos sanguíneos peligrosos en las venas, según sugiere un estudio de la Universidad de Buffalo (Estados Unidos) presentado en la reunión anual 'Anesthesiology 2026' de San Diego (Estados Unidos).
"Nuestros hallazgos demuestran que es de vital importancia informar al anestesiólogo antes de la intervención si se consume marihuana, ya sea con fines médicos o recreativos", señala el doctor Nader D. Nader, autor principal del estudio y profesor de anestesiología y cirugía en la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas Jacobs de la Universidad de Buffalo, Nueva York.
"No se trata de juzgar, sino de seguridad. El cannabis puede afectar el corazón, los vasos sanguíneos y la respuesta del organismo a la anestesia. Conocer el consumo de cannabis del paciente permite al anestesiólogo tomar precauciones adicionales para garantizar su seguridad durante y después de la cirugía", afirma.
Tras revisar cinco estudios con datos de 44.312 pacientes quirúrgicos, los autores hallaron que el consumo de cannabis se asociaba a un riesgo un 46% mayor de infarto de miocardio durante o poco después de la cirugía, en comparación con quienes no lo consumían. No se observaron vínculos significativos entre el consumo de cannabis y el ictus, la insuficiencia respiratoria, la lesión renal aguda o la muerte.
En un hallazgo sorprendente, los investigadores descubrieron que el consumo de cannabis se asociaba con un riesgo un 22% menor de tromboembolia venosa, o coágulos sanguíneos, en las venas. Los autores señalaron que este hallazgo pone de relieve los complejos efectos del cannabis en el corazón y los vasos sanguíneos, y justifica una mayor investigación.
Los investigadores advirtieron que el menor riesgo de coágulos sanguíneos no demuestra que el cannabis tenga un efecto protector. El cannabis actúa sobre receptores en el cuerpo que pueden influir en la inflamación y la coagulación de diferentes maneras. Según los autores, se necesita más información para comprender la relación entre el consumo de cannabis, los infartos y los coágulos sanguíneos en el período perioperatorio.
El tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo del cannabis, puede aumentar la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la necesidad de oxígeno del corazón, según los investigadores. También puede provocar espasmos en las arterias que irrigan el corazón. En conjunto, estos efectos pueden incrementar el riesgo de sufrir un infarto, especialmente durante el estrés fisiológico de la anestesia y la cirugía.
Los pacientes no deben asumir que la marihuana es inofensiva solo porque es legal o de origen vegetal, señalan los autores del estudio. El consumo de cannabis puede suponer riesgos significativos durante la anestesia y la cirugía, lo que podría comprometer la seguridad del paciente.
Los pacientes que consumen cannabis deben informar a su anestesiólogo y al equipo quirúrgico sobre la frecuencia de su consumo, la forma en que lo consumen y cuándo fue la última vez que lo consumieron. Esta información influirá en las decisiones sobre la monitorización cardiovascular, el plan anestésico, los medicamentos anticoagulantes o si se debe posponer un procedimiento electivo.
"Los productos de cannabis actuales son mucho más potentes que hace décadas, y los niveles elevados de THC pueden tener graves efectos cardiovasculares", resume la doctora Rose Berkun, coautora del estudio y profesora asociada de anestesiología en la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas Jacobs de la Universidad de Buffalo, Nueva York.
"Informar a los pacientes sobre estos riesgos y animarlos a que informen sobre su consumo de cannabis tanto al cirujano como al anestesiólogo antes de la cirugía son pasos importantes para brindar la atención más segura posible", advierte.