La cirugía laparoscópica, alternativa eficaz para poner fin al reflujo gastroesofágico y al uso crónico de antiácidos

El doctor Juan Antonio Luján, jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Quirónsalud Murcia
El doctor Juan Antonio Luján, jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Quirónsalud Murcia - QUIRÓN SALUD
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Publicado: viernes, 5 junio 2026 13:03

MURCIA 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

La cirugía laparoscópica se ha consolidado como una de las opciones más eficaces para el tratamiento del reflujo gastroesofágico, según han informado desde Quirónsalud. Según el grupo hospitalario, se debe realizar por un cirujano experto, ya que permite eliminar de forma definitiva la necesidad de medicación crónica.

"La intervención consiste en construir un manguito completo o parcial con el estómago alrededor del esófago y colocarlo por debajo del diafragma, lo que refuerza la función del esfínter y evita que el ácido ascienda", ha explicado el doctor Juan Antonio Luján, jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Quirónsalud Murcia.

En este intervención se realizan pequeñas incisiones de unos milímetros que permiten acceder al abdomen mediante un laparoscopio conectado a una cámara de vídeo, ofreciendo una visión completa de la cavidad abdominal.

Según el especialista, con este abordaje mínimamente invasivo "el paciente experimenta menos dolor posoperatorio, requiere un ingreso hospitalario más breve, presenta cicatrices mínimas y puede reincorporarse a su actividad laboral en poco tiempo".

Además, el doctor Luján ha indicado que "nueve de cada diez pacientes logran aliviar sus síntomas y solo un 10% presenta recurrencia pasados cinco años, si es realizado por un cirujano experto". A ello se suma el beneficio de abandonar la medicación, cuyo uso prolongado se ha asociado a un mayor riesgo de trastornos renales, demencia y fracturas de cadera.

REFLUJO GASTROESOFÁGICO El reflujo gastroesofágico se produce cuando el esfínter esofágico inferior (EEI), un pequeño anillo muscular que actúa como válvula entre el esófago y el estómago, no funciona correctamente y permite que el ácido gástrico ascienda y queme la parte inferior del esófago.

"Esto irrita e inflama el esófago y ocasiona la sensación de acidez; con el tiempo puede incluso dañarlo", explica el doctor Juan Antonio Luján, que afirma que "en muchos casos se asocia a una hernia de hiato, aunque no siempre".

Entre los síntomas más frecuentes, el especialista destaca la pirosis (ardor retroesternal), las regurgitaciones, el dolor epigástrico, el dolor torácico, la afonía, la tos persistente y los problemas de sueño.

Aunque se trata de una enfermedad benigna, su persistencia puede afectar de forma significativa a la calidad de vida. Además, el reflujo crónico puede derivar en esófago de Barrett, una condición premaligna que en algunos casos evoluciona a cáncer.

"La mayoría de los cánceres del esófago inferior tienen su origen en un reflujo crónico", ha advertido Luján.

TRES PASOS EN EL TRATAMIENTO DEL REFLUJO

El abordaje terapéutico del reflujo gastroesofágico suele seguir una progresión que comienza con cambios en el estilo de vida, como la pérdida de peso, evitar el consumo de tabaco y alcohol y modificar los hábitos alimentarios y de sueño.

Cuando estas medidas no son suficientes, se recurre al tratamiento farmacológico mediante antiácidos y medicamentos que reducen la producción de ácido gástrico. Finalmente, cuando los síntomas persisten pese a estas intervenciones, la cirugía se convierte en la opción indicada.

"Los fármacos pueden aliviar los síntomas y ayudar a curar la irritación del esófago, pero antes de iniciar cualquier tratamiento es fundamental consultar con un especialista", ha concluido el doctor Juan Antonio Luján.

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