La cirugía implantológica vive una "profunda transformación" impulsada por la IA y digitalización

Infosalus
Publicado: lunes, 25 mayo 2026 16:59

   MADRID, 25 May. (EUROPA PRESS) -

   La experta en odontología digital y docente en la Facultad de Odontología de la Universidad de Granada (UGR), Laura Torrecillas, ha destacado que la cirugía de implantes dentales vive una "profunda transformación" impulsada por la digitalización, la inteligencia artificial, la planificación 3D y la cirugía guiada y robótica.

   "El sector se encuentra en el umbral de una segunda revolución en la odontología", ha subrayado Torrecillas durante el Congreso de la Periodoncia y Salud Bucal, SEPA Granada 2026.

   Según señala la experta de la Universidad de Granada, el paradigma actual ya no consiste únicamente en colocar implantes, sino en "planificar, guiar, monitorizar y documentar cada intervención con una precisión que antes era impensable". Tecnologías como el CBCT (tomografía computarizada de haz cónico), los 'softwares' de planificación tridimensional o la impresión de guías quirúrgicas han dejado de ser herramientas reservadas a clínicas avanzadas para convertirse, en su opinión, en "el estándar de práctica responsable".

   La especialista resalta, además, el cambio de expectativas por parte de los pacientes, cada vez más familiarizados con los entornos digitales. "El paciente llega a la consulta esperando ver su tratamiento en pantalla antes de que empiece. Esa expectativa ya no es negociable", subraya.

   En este nuevo escenario conviven actualmente tres grandes sistemas: la cirugía guiada estática, la navegación dinámica y la robótica. Aunque presentan diferencias técnicas, Torrecillas considera que forman parte de "tres generaciones de la misma idea: llevar el plan digital a la boca del paciente". Aunque su implantación todavía se encuentra en una fase temprana, debido a la elevada inversión necesaria y la curva de aprendizaje de los profesionales, no son tecnologías excluyentes, sino complementarias dentro de la evolución digital de la implantología.

   La cirugía guiada convencional se basa en una guía fabricada previamente a la intervención y destaca por su reproducibilidad y menor coste inicial, especialmente en casos de complejidad moderada. La navegación dinámica, por su parte, permite rastrear en tiempo real el instrumental quirúrgico, ofreciendo al profesional una visualización tridimensional durante la operación, algo especialmente útil en anatomías complejas o zonas de riesgo. En cuanto a la robótica, permite ejecutar cirugías con precisión submilimétrica, reduciendo la variabilidad asociada al pulso humano.

MENOS MIEDO Y MAYOR SEGURIDAD

   Uno de los aspectos que más destaca Torrecillas es el impacto directo de estas herramientas sobre la seguridad clínica y la experiencia emocional del paciente. Por ejemplo, los sistemas de cirugía guiada reducen considerablemente la desviación angular respecto a la cirugía convencional (se sitúa por debajo de 3°, frente a 8-12° en cirugía a mano alzada), mejorando el posicionamiento protésico y disminuyendo complicaciones a largo plazo.

   Sin embargo, Torrecillas asegura que el principal beneficio no es únicamente técnico. "Cuando el paciente ve el plan en 3D, entiende lo que va a pasar. Además, cuando la intervención es más corta y predecible, se recuperan antes", explica. En este sentido, sostiene que "la ansiedad preoperatoria disminuye de manera significativa cuando el paciente puede visualizar su propio caso y comprender el procedimiento".

   La planificación digital también permite identificar con precisión estructuras anatómicas sensibles, como el nervio dentario inferior o el seno maxilar, algo que la experta andaluza considera "irreemplazable" en términos de seguridad clínica.

FORMACIÓN Y CAMBIO DE MENTALIDAD

   Pese a las ventajas, la incorporación de estas tecnologías todavía plantea desafíos para muchos profesionales. Para Torrecillas, el principal obstáculo no es técnico, sino cultural. "El mayor reto no es la tecnología: es el cambio de mentalidad", afirma.

   Algunos clínicos perciben el 'software' como una barrera entre el profesional y el paciente, aunque esa resistencia puede superarse mediante una formación progresiva y bien estructurada. En cuanto a la curva de aprendizaje, varía según el sistema utilizado, siendo más rápida en cirugía guiada convencional y más compleja en navegación dinámica o robótica.

   Respecto a la inversión económica que deben hacer las clínicas dentales para incorporar todos estos recursos, la experta de la UGR defiende que el análisis no debe centrarse únicamente en el coste inicial, sino en el valor clínico y estratégico que aportan estas herramientas: "Menor número de revisiones, mayor previsibilidad y reducción de complicaciones".

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y ODONTOLOGÍA PERSONALIZADA

   La inteligencia artificial será, según esta especialista, uno de los grandes motores de la implantología en los próximos años. De hecho, ya forma parte de los 'softwares' actuales mediante sistemas automáticos capaces de identificar estructuras anatómicas en segundos. El siguiente paso será la planificación predictiva basada en miles de casos clínicos, el biotipo óseo y los parámetros protésicos del paciente.

   En el medio plazo, se espera que la IA sea el copiloto del implantólogo: no tomará decisiones clínicas, pero procesará datos de CBCT, modelos digitales, historial del paciente y parámetros oclusales para presentar opciones optimizadas. "El clínico sigue siendo quien decide; la IA, el analista que nunca se cansa", resume la profesora de la UGR.

   Además, se prevé un futuro marcado por sensores de oseointegración en tiempo real, sistemas de seguimiento por imagen de baja radiación y protocolos de mantenimiento completamente personalizados. "La implantología del futuro será tan individualizada que el concepto de protocolo estándar quedará obsoleto", sostiene Torrecillas, que ve al dentista del futuro como un "director de una orquesta digital".

   A su juicio, "dominar la técnica manual seguirá siendo imprescindible, ya que ningún 'software' reemplaza el criterio clínico ni la experiencia real, pero deberá sumarse la capacidad de leer datos, planificar en entornos 3D, dialogar con sistemas de IA y liderar equipos multidisciplinares".

Contador

Contenido patrocinado