Archivo - Paciente en una cama de hospital. - GORODENKOFF/ISTOCK - Archivo
MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
La neumonía asociada a la ventilación mecánica (NAVM) es una forma de neumonía que se desarrolla al menos 48 horas después del ingreso hospitalario en pacientes que no reciben ventilación mecánica. Es una infección común asociada a la atención sanitaria, vinculada a estancias hospitalarias más prolongadas, mayores costes sanitarios y mayor mortalidad.
A pesar de ser más frecuente y ser igual de peligrosa que la neumonía asociada a la ventilación mecánica (NAVM), históricamente ha recibido mucha menos atención en la investigación.
Para abordar esta deficiencia, los investigadores llevaron a cabo el Estudio de Prevención de la Neumonía Adquirida en Hospitales (HAPPEN), un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico con diseño de cuña escalonada que se realizó en nueve salas de tres hospitales australianos durante un período de 12 meses y concluyó en agosto de 2025. Cada sala implementó la intervención cada tres meses. En total, se incluyeron 8.870 pacientes en el estudio, de los cuales 4.347 estaban ingresados en salas durante el período de intervención.
UN GESTO SENCILLO CON IMPACTO CLÍNICO REAL
Mejorar la higiene bucal de los pacientes hospitalizados puede reducir el riesgo de neumonía nosocomial no asociada a ventilación mecánica en un 60%, según un ensayo histórico de la Universidad de Avondale, Australia, presentado en ESCMID Global 2026 (Munich, Alemania).
El estudio, en el que participaron más de 8.000 pacientes, es el único ensayo clínico aleatorizado multicéntrico realizado en un entorno hospitalario para evaluar este enfoque y el ECA más grande realizado en este contexto hasta la fecha.
En la fase de intervención, al ingresar a los pacientes se les proporcionó un cepillo de dientes, pasta dental, material educativo y acceso a recursos adicionales en línea. El personal sanitario recibió formación presencial, acceso a recursos en línea y apoyo práctico para mejorar la prestación de cuidados bucodentales. El grupo de control siguió la práctica habitual.
HASTA UN 60% MENOS DE NEUMONÍA HOSPITALARIA
El programa propició una mejora sustancial en las prácticas de higiene bucal entre los pacientes hospitalizados. La proporción de pacientes que recibieron atención bucal aumentó del 15,9% en el grupo de control al 61,5% en el grupo de intervención, y las auditorías mostraron que la atención bucal se realizaba un promedio de 1,5 veces al día.
Es importante destacar que la exposición a la intervención se asoció con una reducción estadísticamente significativa del riesgo de neumonía asociada a la ventilación mecánica no invasiva. La incidencia disminuyó de 1,00 a 0,41 casos por cada 100 días de hospitalización en riesgo, lo que representa una reducción de aproximadamente el 60%.
"Uno de los hallazgos más alentadores de este estudio fue la magnitud de la mejora que logramos. En trabajos anteriores, identificamos varias barreras en los hospitales, como el acceso limitado a productos adecuados, el escaso conocimiento sobre la relación con la neumonía y las prioridades clínicas contrapuestas", comenta el autor principal del estudio, el profesor Brett Mitchell, de la Universidad de Avondale.
"Al abordar estas barreras mediante la educación, los recursos prácticos y las conversaciones con los pacientes al ingresar, logramos aumentar sustancialmente la atención bucodental en las salas de hospitalización", añade.
POR QUÉ LA BOCA INFLUYE EN LOS PULMONES
Al explicar por qué una mejor higiene bucal puede reducir el riesgo de neumonía, el profesor Mitchell subraya: "Normalmente, la neumonía asociada a la ventilación mecánica (NAV) se produce cuando los fluidos de la boca o la garganta entran en los pulmones. Los patógenos respiratorios asociados a la atención hospitalaria se detectan con mayor frecuencia en pacientes que no pueden eliminar las secreciones orales. Se cree que estas infecciones se originan principalmente en la microbiota del propio paciente, más que por la transmisión de persona a persona. Mejorar la higiene bucal ayuda a reducir estos patógenos en la boca, lo que podría disminuir el riesgo de una infección posterior".
De cara al futuro, el profesor Mitchell comenta que "las guías ya reconocen el papel del cuidado bucal en la prevención de la neumonía asociada a la ventilación mecánica no vascular, pero la evidencia que respalda estas recomendaciones ha sido limitada".
"Nuestro estudio ahora proporciona evidencia sólida en un entorno hospitalario. El siguiente paso es comprender mejor cómo se pueden implementar y mantener programas estructurados de manera efectiva en las distintas salas del hospital", afirma.