MADRID, 19 (EUROPA PRESS)
Entre 472.000 y 494.000 españoles intentaron dejar de fumar el año pasado utilizando terapias farmacológicas financiadas, según se desprende del informe 'Cesación tabáquica: un reto sanitario y social', elaborado por el Ministerio de Sanidad y el Consejo General de Colegios Farmacéuticos.
"Dos de cada tres fumadores quieren dejar de fumar y casi la mitad lo intenta cada año", ha precisado este viernes en rueda de prensa la ministra de Sanidad, Mónica García, para subrayar que "existe una enorme demanda de ayuda" que el Sistema Nacional de Salud (SNS) debe ser capaz de "acompañar".
En este contexto, ha puesto en valor el "enorme potencial" como "aliada de la salud pública" que tiene la red de farmacias comunitarias, formada por más de 22.000 farmacias repartidas por todo el país, "con una enorme accesibilidad, cercanía y capacidad de acompañamiento" que permite aumentar las probabilidades de éxito para dejar de fumar.
García ha resaltado que España ha "avanzado mucho" frente al hábito tabáquico, consiguiendo que el consumo se sitúe en "mínimos históricos". "Pero no podemos dar por concluida la tarea porque el tabaquismo sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública de nuestro país", ha aseverado tras recordar que uno de cada cuatro españoles fuma a diario y que el tabaco continúa causando más de 50.000 muertes evitables al año en el país.
Asimismo, ha advertido de que el "tabaco es también una cuestión de desigualdad", como "vuelve a confirmar" este nuevo informe, de forma que el tabaquismo afecta "con mayor intensidad" a las personas con menos recursos y a los colectivos más vulnerables. Por ello, ha resaltado que las políticas antitabaco son también "políticas de equidad" que permiten, además de mejorar los indicadores de salud, reducir las desigualdades sociales y sanitarias.
A pesar del descenso del consumo de tabaco tradicional, la ministra ha puntualizado que el problema está sufriendo una "transformación" con el auge de los nuevos productos con nicotina. Así, uno de cada cinco adultos ha probado los cigarrillos electrónicos, unos dispositivos que han alcanzado a casi la mitad de los adolescentes.
"Son cifras que son bastante preocupantes y que nos obligan a actuar nuevamente. Quienes presentan estos productos como inocuos o como un dispositivo para disminuir el consumo, como algo que es menos tóxico, como aparatos simples tecnológicos, están ignorando la evidencia científica que nos dice que también son dañinos para la salud", ha explicado.
POLÍTICAS PÚBLICAS
A este respecto, la ministra ha avanzado que, "previsiblemente, en los próximos meses", pasará a debate parlamentario la nueva ley antitabaco, mientras que espera que el real decreto sobre nuevos dispositivos se apruebe "en las próximas semanas". Según ha detallado, ya tienen el aval del Mercado Común europeo, pero aún tienen que esperar a la Directiva del Tabaco para que ambos proyectos "estén perfectamente alineados" con Europa.
"Esperemos que vuelva a ser una de esas leyes que nos ponga a la vanguardia de la lucha contra el tabaco", ha señalado tras destacar que las leyes anteriores en esta materia ya consiguieron una transformación profunda de la percepción social del tabaco en España, haciendo que hoy sea díficil entender que hace solo unas décadas se fumaba en hospitales, universidades o centros de trabajo.
En este punto, ha afirmado que solo poner encima de la mesa la reflexión sobre la oportunidad de una ley "ya induce a gente que quiere dejar de fumar", al tiempo que ha afirmado que, a su juicio, el consenso para seguir avanzando en la regulación y limitación de espacios sin humo es "absolutamente mayoritario" tanto entre no fumadores como entre fumadores.
LA IMPORTANCIA DEL SISTEMA PÚBLICO
El presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Jesús Aguilar, ha puesto en valor que el informe ponga el foco en quienes quieren dejar de fumar, ya que siempre se pone en quienes continúan con el hábito. "El 67,7 por ciento de los fumadores se han planteado abandonar el tabaco y el 44,1 por ciento lo han intentado durante el último año", ha precisado.
El informe muestra que la citisiniclina es el tratamiento financiado más utilizado para dejar de fumar, con cerca de 450.000 personas tratadas, seguida por la vareniclina, que concentra entre 18.000 y 36.000 personas tratadas, y bupropión, que registra entre 4.000 y 8.000. El Sistema Nacional de Salud (SNS) financia un intento al año por paciente fumador.
El tratamiento privado, sin financiación pública, de estos medicamentos es residual, pues solo el 10 por ciento de los intentos con vareniclina y citisiniclina fueron con recetas no financiadas.
En esta línea, Aguilar ha apuntado que el informe demuestra que cuando los tratamientos financiados dejan de estar disponibles por cualquier razón, "como ocurrió en un momento determinado por un problema de stock", disminuyen los intentos de abandono, lo que pone en evidencia la importancia de la financiación pública.
Tras ello, ha destacado el papel que tiene el acompañamiento profesional para las personas que quieren dejar de fumar y, en concreto, ha apuntado que la intervención del farmacéutico duplica la probabilidad de abandono del hábito del tabaco y puede llegar a triplicarla cuando se combina con terapia sustitutiva de nicotina.
"No se trata únicamente de financiar medicamentos, se trata de ayudar a utilizarlos correctamente, a mantener la motivación, a superar las dificultades y a perseverar en su objetivo. Y es precisamente ahí donde la red de farmacias comunitarias tiene un valor que es diferencial", ha comentado para finalizar resaltando que el "reto" actual pasa por conseguir que el tratamiento contra el tabaco llegue "a todas las personas que lo necesitan".