Publicado 25/08/2015 11:06CET

Cardiólogos europeos impulsan el uso de la 'e-Salud' en enfermedades cardiovasculares

   MADRID, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés) ha manifestado la importancia de la 'e-Salud' en las enfermedades del corazón, por lo que incluirá en su programa varias iniciativas para impulsar la aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación en el ámbito sanitario.

    A través de un documento de posición publicado en el 'European Heart Journal', la ESC ha anunciado una serie de medidas que tendrán lugar a medio plazo, como facilitar la implementación de la 'e-Salud'; formar a los miembros de la ESC sobre su uso; discutir la regulación y los estándares de calidad con organizaciones relevantes; participar en discusiones políticas y sociales sobre la protección de datos y la confidencialidad; apoyar la investigación en 'e-Salud'; promocionar el diálogo político a nivel local, nacional e internacional y entre todos los agentes sociales; e informar a los ciudadanos sobre los beneficios y los riesgos de estos sistemas.

    El profesor de Cardiología del Imperial College London (Reino Unido) y principal autor del artículo, Martin R. Cowie, ha señalado que "las tecnologías de la información y la comunicación son útiles para personalizar la asistencia sanitaria, para ayudar a los pacientes a tener una mayor responsabilidad de su propia salud y para reducir los costes de las hospitalizaciones".

    Con 'e-Salud', la ESC hace referencia al uso de las tecnologías de la información y la comunicación en los servicios de asistencia sanitaria, vigilancia, educación, formación e investigación. A través de este manifiesto, la organización europea ha avanzado que incluirá la 'e-Salud' en la lista de conocimientos y habilidades requeridos para los cardiólogos y otros profesionales.

   "La ESC considera a la 'e-Salud' como un elemento vital para reducir la carga de las enfermedades cardiovasculares en Europa, y tomará un papel proactivo en el desarrollo, evaluación e implementación de las innovaciones tecnológicas que puedan ayudar a la salud cardiovascular", ha afirmado Cowie.

LA SEGURIDAD, EL PRINCIPAL PROBLEMA

   A pesar de que en 2017 se estima que más de 3.000 millones de personas tendrán un teléfono inteligente o 'smartphone' y que la mitad de los usuarios utilizarán aplicaciones relacionadas con la salud, "no hay una aproximación global a la regulación de las aplicaciones móviles sobre salud, y los consumidores pueden ser engañados si compran una tecnología que es menos beneficiosa de lo que se ha publicitado", ha asegurado Cowie.

   La seguridad, la protección de datos, la confidencialidad y la responsabilidad legal de los creadores de aplicaciones móviles y tecnologías son los principales retos para que la 'e-Salud' se desarrolle con éxito. Cowie ha afirmado que la ESC está abierta a trabajar con todos los participantes en el proceso de la 'e-Salud', desde consumidores a desarrolladores, asociaciones de pacientes o fabricantes de móviles, para "optimizar el diseño y la implementación de las nuevas tecnologías en la salud cardiovascular".