Publicado 17/10/2019 18:22CET

Los cardiólogos advierten de una presión asistencial excesiva y creciente

Médico, paciente, consulta
Médico, paciente, consulta - GETTY/KAZOKA30 - Archivo

MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los profesionales de la Cardiología han avisado de la presión asistencial a la que se ven sometidos para ofrecer la mejor atención posible a un número cada vez mayor de pacientes cardiovasculares, según se desprende del informe 'eMotiva', presentado en el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

A pesar de que España cuenta con una elevada esperanza de vida (80,31 años los hombres y 85,84 las mujeres), no todos esos años serán vividos con buena salud. Y es que, tal y como han puesto de manifiesto los expertos, el aumento de la esperanza de vida en estas décadas no está yendo acompañado paralelamente de un incremento de la calidad de vida, de modo que los hombres viven a día de hoy 14,41 años en malas condiciones de salud y las mujeres 19,34 años.

"El envejecimiento de la población y el incremento de la incidencia de los principales*factores de riesgo como el sedentarismo, la mala alimentación o el tabaquismo, entre otros, lleva asociado inevitablemente un aumento de la prevalencia de enfermedades crónicas. Destacan entre todas ellas las enfermedades cardiovasculares", ha dicho el presidente electo de la SEC, Ángel Cequier.

Estas enfermedades son la primera causa de muerte en nuestro país, causando 122.000 fallecimientos anuales. Además, la morbilidad que provocan es muy remarcable, con más de 560.000 pacientes dados de alta al año y siendo responsables de cinco millones de estancias hospitalarias anuales, tal y como muestra un estudio publicado en Revista Española de Salud Pública.

En la actualidad solo la insuficiencia cardiaca (desequilibrio entre la capacidad del corazón para bombear sangre y las necesidades del propio organismo) ya supone la primera causa de hospitalización en España en mayores de 65 años. Y es que esta patología afecta a un 6,8 por ciento de la población mayor de 45 años, y a hasta un 15-20 por ciento de los mayores de 85, según datos del estudio 'PRICE'.

"El tratamiento de la insuficiencia cardiaca es uno de los principales retos de la cardiología actual, pues la incidencia de esta en nuestro país ha aumentado más de un 20 por ciento en tan solo una década y se prevé que siga aumentando en los próximos años", ha recalcado Cequier.

CONSULTAS MASIFICADAS

Ante esta situación en la que las enfermedades cardiovasculares suponen cada vez una carga asistencial mayor, la SEC ha querido analizar cómo la están percibiendo el colectivo de los cardiólogos. Para ello, ha puesto en marcha a principios de este año el proyecto 'e-Motiva', gracias a la colaboración de la compañía biotecnológica AMGEN.

Se llevaron a cabo entrevistas cualitativas a los miembros del comité científico con el objetivo de recoger valoraciones y opiniones sobre la situación socio-profesional de los cardiólogos en España, así como las experiencias laborales cotidianas en sus centros de trabajo. Toda esta información sirvió para elaborar los contenidos de una encuesta 'on line' realizada con la participación de 427 cardiólogos de toda España.

Los resultados de 'eMotiva' han puesto el foco en la presión asistencial como uno de los principales problemas en el sistema sanitario. El 51,1 por ciento del total de expertos en cardiología visita más de 15 pacientes al día y un 7,5 por ciento atiende más de 25 diarios.

Al mismo tiempo, el elevado número de pacientes que visitan los cardiólogos, unido a su dedicación en exclusiva a la faceta asistencial de la profesión (en el 62 por ciento de los casos), conlleva aspectos perniciosos para su desarrollo, como son la falta de tiempo para estudiar y para investigar.

"Es imprescindible que un especialista en cardiología se forme a lo largo de su carrera profesional de manera continuada, actualizando sus conocimientos a los avances de la ciencia, del mismo modo que resulta ineludible que estos participen en la investigación de las enfermedades que tratan día a día. La labor asistencial debe combinarse con la formativa e investigadora para lograr la excelencia en nuestra profesión y ofrecer la mejor atención a nuestros pacientes", ha añadido el presidente de la SEC, Manuel Anguita.

El tiempo dedicado a cada paciente ha sido también uno de los aspectos más reclamados en 'eMotiva', considerándose como el punto más importante para poder llevar a cabo una medicina de calidad. Según los datos analizados, los cardiólogos cuentan con 18 minutos de media por paciente en consulta, lo que resulta insuficiente en muchas ocasiones para poder ofrecer la atención sanitaria de calidad que estos merecen.

"En función del mayor o menor tiempo empleado en la consulta, los resultados de la misma varían. La información, tanto la que obtiene el especialista como la que recibe el paciente, y la relación que se establece entre ambos, incide directamente en la eficiencia terapéutica. Un mayor tiempo por paciente mejora, entre otros aspectos, la adherencia a los tratamientos", ha argumentado el coordinador del comité científico de 'eMotiva', Iñaki Lekuona.

Por otra parte, la falta de tiempo hace que también se resienta la comunicación con las familias. "Las consultas no sólo tienen que ver pacientes, tienen que ver familias. Si hubiera más tiempo se podría proporcionar información clara y detallada también a los familiares y eso redundaría en un mejor tratamiento para el paciente", ha apostillado Lekuona.

Y es que, prosigue, en esos "escasos minutos" por consulta hay que incluir las excesivas gestiones burocrático-administrativas para introducir la información del paciente en el sistema, unas tareas que han ido en aumento con la digitalización y que ocupan, según 'eMotiva', el 66,7 por ciento del tiempo de los cardiólogos.

"La posibilidad de tener las historias clínicas electrónicas o de poder almacenar y analizar datos estadísticos con 'Big Data' es fantástica, pero todo el tiempo empleado en trabajo administrativo va en detrimento de la dedicación a los aspectos clínicos o a mejorar la relación con el paciente. La tecnología debería ser un facilitador de nuestro trabajo y lograr que nuestra medicina fuera más humana, no hacer que estemos más tiempo mirando al ordenador que al paciente", ha enfatizado Anguita.

Finalmente, el trabajo ha mostrado que el 64,8 por ciento trabaja más de 40 horas semanales (46,55 horas de media), se realizan de media 3,4 guardias al mes, el 79,6 por ciento no está de acuerdo con su salario, el 49 por ciento no cuenta con plaza fija y casi la mitad de los encuestados define su situación laboral como "precaria".