El director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), director médico del Hospital Monte Sinaí y presidente del Fuster Heart Hospital, el cardiólogo e investigador, Valentin Fuster, - LILLY
MADRID 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), director médico del Hospital Monte Sinaí y presidente del Fuster Heart Hospital, el cardiólogo e investigador, Valentin Fuster, ha defendido una visión de la prevención que abarque todas las etapas de la vida y permita actuar antes de que aparezcan los primeros síntomas de enfermedad cardiovascular.
Fuster, que ha recibido la medalla de Maestro de la XIV Lección Magistral Andrés Laguna, un reconocimiento de la Universidad de Alcalá y la Fundación Lilly, ha señalado que "cuando protegemos las arterias, la presión arterial, el colesterol y el metabolismo, no solo reducimos el riesgo de infarto o de ictus: ayudamos a preservar memoria, capacidad de decisión, independencia y la posibilidad de seguir vinculados a los demás"
Durante su intervención, bajo el título 'El gran desafío: longevidad frente a deterioro cognitivo', ha subrayado la relación que existe entre el corazón y el cerebro y ha instado a que la prevención cardiovascular y la salud cerebral caminen juntas en la medida en la que ambos están estrechamente unidas por la misma red vascular y los mismos factores de riesgo modificables.
Así, ha apuntado a la necesidad de enfrentar varios desafíos para proteger "no solo cuánto vivimos, sino cómo vivimos esos años: educar pronto, reconocer la enfermedad silenciosa cuando todavía puede modificarse y cuidar los factores de riesgo durante toda la vida", y ha abogado por "superar las campañas aisladas y adoptar un modelo preventivo continuado que acompañe a la persona durante todo su ciclo vital".
También ha advertido de que el deterioro no comienza cuando se realiza un diagnóstico, sino que "empieza mucho antes, en una larga interacción entre los genes, el entorno, las conductas, el metabolismo y los vasos", por ello pone de relieve la necesidad de "una prevención que comience pronto, que no abandone a la persona en la vida adulta y que mantenga como objetivo último la función cerebral y cardiovascular".
Entre los retos actuales, ha señalado la necesidad de anticiparse a la enfermedad cardiovascular durante la edad adulta, incluso cuando todavía no existen síntomas. El objetivo, ha apuntado, es "determinar si intervenir antes de que la enfermedad se consolide permite reducir sus consecuencias futuras".
Por su parte, José Antonio Sacristán, director de la Fundación Lilly, ha hecho hincapié en la importancia, ahora más que nunca, de los valores humanistas. Además, ha calificado al profesor Fuster como un pionero de la Cardiología moderna y una referencia para la medicina española, "en quien confluye la excelencia científica, la práctica médica al máximo nivel y un profundo compromiso con los pacientes".
Finalmente, Marina Pollán, directora general del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y encargada de la Laudatio, ha hecho una comparativa de los valores que unen a los doctores Laguna y Fuster, resaltando cómo "la trayectoria del profesor Valentín Fuster ayuda a comprender que la curiosidad, el rigor y el compromiso con los demás pueden transformar la investigación, la asistencia y la prevención".