Archivo - Malestar en el estómago. - M-GUCCI/ISTOCK - Archivo
MADRID, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo ensayo clínico aleatorio, dirigido por expertos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong (HUST) de China, sugiere que la terapia de canto puede proporcionar una opción de tratamiento más eficaz y atractiva que los ejercicios de respiración estándar para las personas con eructos supragástricos, un trastorno gastrointestinal crónico que puede afectar significativamente la calidad de vida.
El estudio, que se publica en la revista ‘Clinical Gastroenterology and Hepatology’ de la Asociación Americana de Gastroenterología, es el primer ensayo clínico aleatorizado y controlado que evalúa la terapia de canto para los eructos supragástricos. Esta afección provoca eructos rápidos y excesivos (a veces cientos o miles de veces al día) debido a que el aire entra y sale repetidamente del esófago en lugar del estómago.
Los investigadores descubrieron que la terapia de canto estructurada proporcionó un alivio sintomático a corto plazo significativamente mayor en comparación con la terapia de respiración diafragmática, el tratamiento conductual de primera línea actual para esta afección.
El estudio incluyó a 72 adultos diagnosticados con eructos supragástricos, quienes fueron asignados aleatoriamente a recibir terapia de canto estructurada o terapia de respiración diafragmática. Los participantes completaron el tratamiento y se les realizó un seguimiento durante un mes para evaluar la gravedad de los síntomas, la calidad de vida y la aceptabilidad del tratamiento.
Tras una semana, el 72,2% de los pacientes que recibieron terapia de canto lograron una reducción de al menos el 50% en la gravedad de los síntomas, en comparación con el 38,9% de los pacientes que recibieron terapia de respiración diafragmática. En el seguimiento al mes, las tasas de respuesta se mantuvieron más altas entre los pacientes que recibieron terapia de canto (50% frente a 30,6%).
Los pacientes que recibieron terapia de canto también experimentaron mayores mejoras en su calidad de vida y fueron más propensos a describir la intervención como placentera.
Los investigadores exploraron la terapia de canto como una alternativa, ya que combina el control respiratorio con una actividad interactiva que podría facilitar la participación de los pacientes a largo plazo. El estudio reveló que tanto la terapia de canto como la respiración diafragmática mejoraron los síntomas, pero la terapia de canto proporcionó beneficios mayores y más duraderos.
El estudio identificó tres factores predictivos de la respuesta al tratamiento: recibir terapia de canto, mayor edad y mayor gravedad de los síntomas iniciales. Los investigadores observaron que los pacientes de mayor edad y aquellos con síntomas más graves podrían beneficiarse especialmente de la intervención.
Los investigadores señalan varias limitaciones, como el corto período de seguimiento, la inclusión de participantes de una sola población cultural y la imposibilidad de que los participantes desconocieran las intervenciones conductuales. Se necesitan estudios futuros para evaluar los resultados a largo plazo y determinar cómo adaptar la terapia de canto a poblaciones más amplias.