Actualizado 25/04/2011 12:19 CET

Canarias.-Ópticos fijan en un 25% de la población canaria las personas afectadas por la conjuntivitis alérgica

Las flores en primavera causan alergia
EUROPA PRESS

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Colegio de Ópticos-Optometristas de Canarias han fijado en un 25 por ciento de la población del archipiélago las personas que pueden verse afectadas por la conjuntivitis alérgica, debido a las "elevadas" concentraciones de polen que se registran durante la primavera, provocan incomodidades oculares.

Por ello, han aconsejado extremar la protección de los ojos por las alergias de la primavera, ya que se trata de una estación en la que en "muchas" personas se disparan alergias que, además de dificultar la respiración, también pueden afectar a los ojos.

Entre las causas "más comunes", según apuntan los ópticos en un comunicado, se encuentra la rinitis alérgica estacional, también conocida como fiebre del heno, que es una reacción derivada de las grandes cantidades de polen que flotan en el aire a causa de la floración de plantas y árboles.

Además de las molestias respiratorias como la congestión nasal, los estornudos, la tos, el picor en la nariz y la garganta, la alergia estacional también presenta síntomas oculares como el picor y enrojecimiento, hinchazón de los párpados, lagrimeo y fotofobia, entre otros.

Estas molestias se deben a la inflamación de la conjuntiva, la membrana mucosa que cubre el ojo y el interior de los párpados, cuando la persona alérgica entra en contacto con el polen frente al que el sistema inmunitario reacciona de manera inapropiada, como si fuera un invasor.

Por ello, para protegerse de esa 'amenaza', el organismo produce anticuerpos contra el alérgeno que hacen que se liberen ciertas sustancias químicas, entre ellas, la histamina, que son las que desencadenan los síntomas característicos de la alergia.

Asimismo, el polen primaveral también puede producir conjuntivitis alérgica por los ácaros del polvo y la caspa de los animales domésticos, así como algunos productos de belleza.

En cuanto a la opción de que usuarios de lentes de contacto prefieren dejar de utilizarlas en primavera y optar por las gafas, los ópticos subrayan que "la realidad es que, hoy en día, resulta posible evitar o disminuir la incomodidad ocular derivada de las alergias estacionales", ya que la adaptación de lentes de contacto se hace en función de la necesidades visuales y el estilo de vida del paciente.

También recuerdan que en el mercado están disponibles lentes desechables con diferentes frecuencias de reemplazo, entre las que se incluyen las desechables diarias, que "pueden ser la mejor opción" para las personas que padecen alergias oculares, ya que impiden cualquier acumulación de agentes alérgenos en su superficie; mientras que en el resto de las lentes, la clave está en seguir unas correctas pautas de mantenimiento.

PRECAUCIONES

Por ello, se indicó que si se padece conjuntivitis es conveniente adoptar una serie de precauciones, tales como reducir el uso de lentes de contacto para no agravar la irritación ocular, preferiblemente utilizándolas sólo por la tarde, ya que es cuando descienden los niveles de polen en la atmósfera.

Asimismo, es recomendable limitar los paseos por el campo o por los parques, así como mantener las ventanillas subidas cuando se viaje en coche. El uso de gafas de sol está recomendado para protegerse del polvo y partículas en suspensión, así como el de humidificadores y aparatos de aire acondicionado que dispongan de filtros específicos para el polen.

También es conveniente evitar exponerse a ambientes con polvo, a animales domésticos o a otros agentes irritantes como humo, cloro de las piscinas y demás. En casa debe evitarse la acumulación de polen cerrando las ventanas y manteniendo las superficies limpias con una bayeta húmeda.

Además, se debe extremar la higiene diaria, por lo que se recomienda ducharse y cambiarse de ropa al regresar a casa, ya que el polen se puede depositar en el pelo y las prendas. Finalmente, se invita a lavarse las manos a menudo y evitar frotarse los ojos.