Publicado 21/06/2021 07:50CET

¿Cómo cambian los síntomas antes y después del trasplante de riñón?

Archivo - Riñones.
Archivo - Riñones. - TAREQ SALAHUDDIN/FLICKER - Archivo

MADRID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de pacientes en espera de un trasplante de riñón ha revelado que los que experimentaban diversos síntomas tenían un mayor riesgo de morir mientras estaban en la lista de espera. Además, los síntomas tendían a aumentar o permanecer sin cambios entre la evaluación del trasplante y el trasplante; sin embargo, a los 3 meses del trasplante, 9 de 11 síntomas disminuyeron, según publican en la revista 'CJASN'.

Las personas con insuficiencia renal a menudo deben lidiar con numerosos síntomas, como fatiga, calambres, dolor muscular, entumecimiento, mareos y pérdida de apetito. Aunque el trasplante de riñón es el tratamiento óptimo para restaurar la función renal en pacientes con insuficiencia renal, no está claro cómo afecta a estos síntomas.

Para investigarlo, Mara A. McAdams-DeMarco, de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, y sus colegas analizaron la información de 1.298 candidatos a trasplante de riñón y 521 receptores de trasplante de riñón. "Este es el primer estudio que investiga cómo cambian los síntomas antes y después del trasplante de riñón", afirma la doctora McAdams-DeMarco.

Los candidatos declararon que la fatiga (32%), la sequedad de la piel (27%), los dolores musculares (26%) y el picor de la piel (25%) les molestaban de forma moderada a extrema; el 16% declaró una carga de síntomas alta y el 21% muy alta.

Durante una mediana de seguimiento de 1,9 años, el 12% de los pacientes murieron en la lista de espera, y los que tenían una carga de síntomas muy alta tenían un riesgo un 67% mayor. En el momento en que los pacientes iban a recibir el trasplante, el 34% experimentó un aumento de la carga sintomática, mientras que el 42% permaneció sin cambios.

Entre los receptores de trasplantes de riñón, los pacientes experimentaron una disminución de los síntomas tras el trasplante, con una mejora general del 10% de los síntomas, seguida de pocos cambios adicionales entre los 3 y los 12 meses posteriores a la cirugía. Se produjeron mejoras tempranas (primeros 3 meses) en 9 de los 11 síntomas, y el picor en la piel y la fatiga fueron los que más mejoraron.

"Nuestros hallazgos sobre el cambio de los síntomas tras el trasplante pueden ayudar a informar sobre el importante debate que rodea a la atención tras el trasplante, aclarar el plazo de mejora, identificar las poblaciones que tienen más probabilidades de beneficiarse y promover la atención centrada en el paciente", señala McAdams-DeMarco.