Publicado 23/03/2021 17:14CET

Uno de cada diez dolores en la planta del pie se origina en el gemelo

Archivo - La postura del pie en niños tiende a neutralizarse al aumentar la edad, según un estudio.
Archivo - La postura del pie en niños tiende a neutralizarse al aumentar la edad, según un estudio. - JAVIER ALONSO GARCÍA - Archivo

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Una de cada diez metatarsalgias, dolores en la planta del pie, se originan en el gemelo, según el especialista en Traumatología y Cirugía de pie y tobillo Andrés Delgado Ghersi.

"Un 10 por ciento de los problemas en la planta del pie se debe a un acortamiento de los gemelos, en el que también pude influir el soleo, que provoca un mal funcionamiento del pie", indica el experto.

Esta patología puede ser incapacitante por el gran dolor que genera y no siempre remite con métodos conservadores (no quirúrgicos). En esos casos, gracias a los avances en la cirugía y la anestesia, los pacientes cuentan con alternativas que acaban con el dolor y evitan los largos postoperatorios.

La metatarsalgia es un término que engloba toda una serie de síndromes dolorosos en la base de los dedos del pie hacia su parte central. Esta patología cuenta con múltiples causas (neuroma de Morton, enfermedades inflamatorias, etc.), pero, en muchos casos, se debe a una mala pisada (biomecánica) que produce una sobrecarga mecánica sobre una región que no está diseñada para soportarla.

"Las metatarsalgias son un motivo de consulta habitual porque pueden ser muy dolorosas e incluso producir grandes limitaciones en actividades diarias como caminar, estar de pie, o usar un calzado muy plano o apretado. Además, el dolor no siempre se restringe a la planta, sino que se irradia o se manifiesta también en el dorso, en la base de los dedos y puede llegar al empeine", explica el doctor.

El área donde se concentra el dolor presenta callosidades con frecuencia. Al caminar se genera un apoyo o presión excesiva en zonas que no están preparadas para este trabajo y, para responder a esas exigencias, la piel se engrosa. En algunos casos, los dedos se deforman y surgen los dedos en martillo o garra. Las alteraciones en el tejido de la planta (almohadilla plantar) tampoco son extrañas.

Todas estas situaciones pueden ser muy dolorosas, pero, tal y como explica el especialista, "en el peor de los casos hay una rotura de la placa plantar de algún dedo y el dolor se vuelve incapacitante". "En ese punto, los pacientes tienen grandes problemas para desarrollar su vida diaria con normalidad y, por ejemplo, necesitan la baja laboral", añade al respecto.

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