¿Es beneficioso tratar el glaucoma con láser?

Ojo anciano, degeneración macular, hombre mayor
FLICKR / ORLANDO SRENSEN
Publicado 29/11/2018 12:14:38CET

MADRID, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

Tratar el glaucoma abierto con trabeculoplastia láser selectiva (SLT) puede contribuir a detener el avance o minimizar el impacto de la enfermedad, ha indicado la oftalmóloga responsable de la unidad de Retina y Vítreo de Clinilaser, la doctora María Capote.

El SLT empleado como tratamiento inicial reduce la presión intraocular en aproximadamente un 30 por ciento, "una reducción importantísima cuyo efecto durará, por regla general, entre uno y cinco años, lo que supone una mejoría destacable en la calidad de vida del paciente", ha explicado la doctora Capote.

"Si hablamos del SLT, el porcentaje de pacientes con glaucoma que no se pueden beneficiar de esta terapia es bajo, situándose en torno al 20 o 30 por ciento", según el director de Clinilaser, el doctor David Antolín, puesto que el de ángulo abierto es que afecta a la mayoría de las personas que lo sufren. Antolín también ha defendido su uso en pacientes con hipertensión ocular que aún no tienen dañado el nervio óptico.

El principal factor de riesgo del glaucoma es la hipertensión intraocular, que provoca lesiones en el nervio óptico y el tratamiento a tiempo es lo único que puede evitar el avance de la enfermedad y, por tanto, la pérdida de visión progresiva.

"Su funcionamiento consiste en pequeños disparos del láser sobre el tejido que recubre el sistema del drenaje del ojo, ya que el aumento de la presión intraocular viene originada por un mal funcionamiento del drenaje del humor acuoso que nutre las estructuras oculares. De este modo, mejoramos su funcionamiento y conseguimos la disminución de la presión intraocular", ha explicado la doctora Capote.

"Lo más interesante de este láser es que es selectivo, únicamente es captado por el tejido deseado en el ojo, además su absorción de energía térmica es mínima, por ello se le conoce como un láser frío, con lo que logramos que se produzca menos tejido cicatricial y unas molestias mínimas", ha agregado el doctor Antolín.

La técnica evita los efectos secundarios que se dan con los medicamentos usados contra el glaucoma. Investigaciones recientes arrojan que sólo entre un 20 y un 30 por ciento de los casos su efecto podría tener que complementarse con fármacos.

Hasta ahora el tratamiento inicial del glaucoma se basaba en la instilación de gotas farmacológicas en los ojos, de tal modo que se pudiera controlar la presión intraocular. Algunos pacientes pueden no tolerar los colirios y su aplicación les produce ojo rojo, picor, sensación de arenilla.

Incluso, en ocasiones, los pacientes con problemas de movilidad no pueden echarse ellos mismos las gotas. Por otra parte, algunos otros fármacos pueden pigmentar la zona inferior de los párpados simulando ojeras.

El postoperatorio del SLT cursa con una inflamación leve del ojo, lo que es común, que se trata fácilmente con antiinflamatorios y con una elevación de la presión intraocular de aproximadamente un 5 por ciento que se previene con medicamentos hipotensores, prescritos rutinariamente en los días posteriores.

Como en todos los tratamientos médicos o quirúrgicos será el oftalmólogo quien personalmente revise cada caso para evaluar el beneficio del tratamiento según el perfil de riesgo.

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