Actualizado 21/04/2010 18:04:35 +00:00 CET

Baleares.- Los servicios de Neurocirugía y Maxilofacial de la Policlínica de Ibiza atienen a 1.000 pacientes en 10 años

IBIZA, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 1.000 pacientes oncológicos han sido tratados en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario de Ibiza en las especialidades de Neurocirugía y Cirugía Maxilofacial en los últimos diez años, según informó hoy el centro privado en un comunicado.

De esta manera, de los cerca de 1.000 pacientes, más de 700 eran de la especialidad de cirugía oral y maxilofacial, y más de 280 en neurocirugía. Así, "más del 50 por ciento fueron intervenidos de urgencia por complicaciones derivadas por un crecimiento tumoral" explicó el jefe del servicio de neurocirugía de la Policlínica, Alberto Castro.

Asimismo, recordó que sólo en 2009 se atendieron 29 pacientes oncológicos "que en 15 casos se debió a tumores malignos de origen cerebral, siete por tumores cerebrales provocados por metástasis de otros orígenes, y dos de ellos, eran tumores benignos de origen cerebral", comentó Castro. Además, en 18 de estos casos "también se tuvo que intervenir de forma rápida, en las primeras horas del diagnostico, por hipertensión endocraneal aguda", añadió el doctor.

Para Castro, "es muy gratificante el poder ayudar a esas personas que en unos momentos concretos han requerido nuestra ayuda", y añadió que "hemos logrado que el 80 por ciento de los pacientes que entraron con riesgo de paraplejias, tetraplejias o paraparesias, salgan por su propio pie". En esta línea, de Castro matizó que las cifras de éxito "son muy positivas y superan en muchos casos la media nacional".

Finalmente, el doctor Castro informó que la neurocirugía atiende el mismo número de casos programados que de urgentes por lo que "es una disciplina absolutamente distinta al resto de la medicina donde el comportamiento clínico y sintomático requiere de una complejidad y de una recuperación especial".

Además, Castro explicó que la recuperación de los pacientes requiero de un seguimiento que "obliga al neurocirujano a seguir cada día su evolución, antes, durante y después de la operación, por lo que su cercanía es básica", concluyó.