Avances en Alzheimer de inicio temprano: la resonancia magnética puede ayudar a predecir su progresión

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Publicado: viernes, 28 agosto 2026 7:49

   MADRID, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores del Instituto de Neurociencia Mass General Brigham, en Estados Unidos, han descubierto que un patrón de atrofia cerebral visible en la resonancia magnética podría ayudar a predecir la rapidez con la que las personas con enfermedad de Alzheimer de inicio temprano progresan desde un deterioro cognitivo leve hasta la demencia.

   Esto podría ayudar a pacientes, familiares y médicos a saber qué esperar y a planificar los cuidados y la vivienda en el futuro, según publican en 'Neurology', la revista oficial de la Academia Estadounidense de Neurología.

   La enfermedad de Alzheimer de inicio temprano es un tipo raro de Alzheimer que comienza antes de los 65 años. Si bien progresa más rápido en promedio que la de inicio tardío, la progresión varía sustancialmente de una persona a otra, lo que dificulta el pronóstico.

   "El diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano es complejo, y se agrava por el hecho de que los pacientes, sus cuidadores y los médicos desconocen qué esperar en los años posteriores al diagnóstico", explica la doctora Alexandra Touroutoglou, coautora principal e investigadora del Instituto de Neurociencia Mass General Brigham.

   "Si podemos utilizar la resonancia magnética, que ya forma parte del proceso diagnóstico, para estimar mejor la velocidad de progresión de la enfermedad, podríamos ayudar a los pacientes y sus familias a planificar con anticipación y a los médicos a tomar decisiones más personalizadas sobre la atención", añade.

   Los investigadores analizaron datos de 130 personas de entre 40 y 64 años con deterioro cognitivo leve debido a la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano y 97 controles cognitivamente normales de la misma edad, procedentes del Estudio Longitudinal de la Enfermedad de Alzheimer de Inicio Temprano (LEADS, por sus siglas en inglés), un consorcio multicéntrico de Estados Unidos que constituye el mayor estudio mundial sobre la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano.

   Durante un seguimiento promedio de aproximadamente dos años, 84 de los participantes con enfermedad de Alzheimer de inicio temprano, es decir, alrededor del 65%, progresaron de deterioro cognitivo leve a demencia, término que se utiliza para describir la pérdida de memoria, lenguaje, capacidad para resolver problemas u otras habilidades cognitivas que interfieren con la vida diaria.

   Al analizar las resonancias magnéticas realizadas al inicio del estudio, los investigadores descubrieron que las personas con mayor atrofia en las áreas del cerebro responsables de la memoria y el pensamiento tenían más probabilidades de desarrollar demencia antes que aquellas con menor atrofia. A medida que aumentaba la atrofia cerebral, también aumentaba el riesgo de progresar a demencia.

   "Este estudio podría allanar el camino para utilizar medidas cuantitativas de atrofia cerebral en regiones vulnerables del cerebro como método para predecir el momento del deterioro funcional. Esta es información que aún no hemos podido brindar a los pacientes", apunta el doctor Mark Eldaief, neurólogo y coautor principal del estudio, perteneciente a las Unidades de Trastornos de la Memoria y Demencia Frontotemporal del Instituto de Neurociencia Mass General Brigham.

   La incorporación de la medición por resonancia magnética mejoró el ajuste de un modelo que predecía el riesgo de demencia en función de la edad, el sexo y el rendimiento en una prueba cognitiva inicial.

   Los investigadores señalan que el modelo se desarrolló y probó en personas con deterioro cognitivo leve predominantemente relacionado con la memoria, lo que significa que los hallazgos podrían no ser aplicables a personas cuya enfermedad de Alzheimer de inicio temprano afecta principalmente el comportamiento, la visión, las habilidades espaciales o el lenguaje.

   Apuntan que se necesitan estudios adicionales para validar la medición por resonancia magnética en poblaciones diversas y determinar si predice resultados relevantes como la institucionalización o la mortalidad.

   Los investigadores añaden que futuros estudios también podrían combinar la resonancia magnética con mediciones de tau y amiloide para ayudar a los médicos a identificar a los pacientes que probablemente necesiten un seguimiento más exhaustivo y una planificación de cuidados más temprana.

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