SAN SEBASTIÁN, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -
Las autovacunas bacterianas "abren una nueva vía para combatir las infecciones urinarias de repetición", según explica el urólogo de Policlínica Gipuzkoa de San Sebastián, Alejandro González, que ha explicado que "hasta el 75% de las pacientes tratadas con autovacunas bacterianas logran romper el ciclo recurrente de infecciones causadas por el mismo germen".
En un comunicado, ha destacado "que estas terapias permiten reducir el uso prolongado de antibióticos y sus efectos secundarios asociados". La infección urinaria recurrente se da cuando se producen tres o más episodios en un año o dos o más en un periodo de seis meses y la gran mayoría de los casos se registran en mujeres.
Tal como precisa el especialista, detrás de estas infecciones "pueden existir múltiples factores predisponentes", como "los antecedentes familiares, haber sufrido infecciones desde edades tempranas, determinados factores relacionados con la actividad sexual, los cambios hormonales, la incontinencia o el vaciado incompleto de la vejiga".
La bacteria Escherichia coli es responsable de cerca del 60% de las infecciones urinarias recurrentes, aunque también pueden intervenir otros microorganismos como Klebsiella pneumoniae, Enterococcus faecalis o Proteus.
Antes de plantear tratamientos más complejos, los especialistas recomiendan medidas preventivas como "aumentar la ingesta de líquidos, mantener una adecuada higiene íntima, orinar tras las relaciones sexuales o recurrir a suplementos como determinados probióticos, la D-manosa o los arándanos, que pueden ayudar a reducir las recurrencias en algunas pacientes".
El doctor Alejandro González ha indicado que cuando estas medidas no son suficientes, el abordaje tradicional ha consistido habitualmente en pautas prolongadas de antibióticos, pero "muchas mujeres muestran reticencias a continuar con estos tratamientos debido a la aparición de efectos secundarios digestivos, candidiasis o al propio cansancio derivado de tomar antibióticos durante meses".
Es precisamente en este escenario donde surgen nuevas alternativas terapéuticas como las autovacunas bacterianas, una estrategia de medicina personalizada dirigida a pacientes que presentan infecciones recurrentes causadas repetidamente por el mismo microorganismo.
El experto ha detallado que el procedimiento comienza con la recogida de una muestra de orina de la paciente y a partir de las bacterias identificadas, un laboratorio especializado elabora una vacuna individualizada. Los microorganismos son inactivados y transformados en una suspensión que se administra diariamente mediante pulverizaciones sublinguales para estimular la respuesta inmunitaria del organismo.
González explica que "alrededor del 75% de las pacientes tratadas consiguen romper el círculo de infecciones repetidas y permanecen libres de nuevos episodios causados por la misma bacteria durante periodos de entre seis meses y un año".