Asturias registra 600 nuevos casos de cáncer de mama al año, pero desciende la mortalidad

Actualizado 19/10/2012 14:38:20 CET
U.S. FEDERAL GOVERNMENT

Sanidad recomienda mantener hábitos saludables y realizar revisiones periódicas a partir de los 50 años

OVIEDO, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Asturias registra 600 nuevos casos de cáncer de mama al año, aunque que la mortalidad a causa de esta patología ha experimentado un descenso del 17 por ciento entre 1994 y 2006 en la población general y del 25 por ciento en las mujeres menores de 65 años.

Desde el inicio del programa de cribado poblacional y debido a la mejora de la atención sanitaria el número de casos se ha mantenido estable, aunque el cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente y la primera causa de muerte por cáncer en mujeres, ha informado la Consejería de Sanidad del Principado con motivo de la celebración del Día Mundial del cáncer de mama.

Esta enfermedad, por la que fallecen en torno a 200 mujeres anualmente, supone la cuarta parte del total de cánceres que se diagnostican en las mujeres, así como el 3 por ciento del total de defunciones y un 16 por ciento de las muertes por cáncer en Asturias.

En nuestro entorno, de cada 1.000 mujeres 875 nunca tendrán cáncer de mama y 125 desarrollarán la enfermedad en algún momento de sus vidas, la gran mayoría a partir de los 50 años.

HÁBITOS SALUDABLES Y REVISIONES A PARTIR DE LOS 50

Ante esta situación, Sanidad recomienda adoptar hábitos saludables de vida como mantener un peso adecuado, evitar un consumo excesivo de alcohol, realizar ejercicio físico y una alimentación equilibrada para prevenir el cáncer de mama.

También aconseja someterse a revisiones médicas periódicas a partir de los 50 años, participando en los programas de detección precoz que, a partir de esa edad, incluyen una mamografía cada dos años, tal y como se establece en los programas de cribado diseñados por la Dirección General de Salud Pública siguiendo las guías europeas.

Estos programas no evitan la enfermedad pero permiten detectar los tumores en una fase inicial, cuando la probabilidad de supervivencia es mayor ya que el pronóstico está directamente relacionado con el tamaño y la extensión del tumor en el momento del diagnóstico. Se pretende también que los tratamientos sean menos agresivos, que más mujeres con cáncer de mama puedan curarse y que las mujeres que tienen cáncer de mama tengan una mejor calidad de vida.

En Asturias este programa se inició en 1991, y desde el año 2001 se realiza en toda la comunidad autónoma. Participan en este proyecto alrededor del 80 por ciento de las mujeres invitadas, unas 50.000 al año, y se detectan unos 200 casos nuevos anualmente. Es decir, en aproximadamente 4 de cada 1.000 mujeres participantes.

Pero, junto a los efectos beneficiosos con respecto a la reducción de la mortalidad, el cribado puede tener también efectos secundarios adversos para la población sometida a las pruebas.

Por ello, las pruebas de cribado recomendadas sólo pueden ofrecerse si están enmarcadas en programas: con carácter poblacional, que cuenten con un aseguramiento de la calidad en todos los niveles asistenciales de diagnóstico, tratamiento y seguimiento, en que se informe adecuadamente de los beneficios y los riesgos y en que se disponga de recursos adecuados para el cribado.