Publicado 25/06/2021 13:40CET

Los anticuerpos monoclonales reducen las hospitalizaciones por COVID-19 si se administran pronto a pacientes de riesgo

Archivo - Un enfermo en una cama de la UCI del Hospital de Emergencias Isabel Zendal, Madrid (España), a 20 de enero de 2021.
Archivo - Un enfermo en una cama de la UCI del Hospital de Emergencias Isabel Zendal, Madrid (España), a 20 de enero de 2021. - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de la University of South Florida Health y el Tampa General Hospital (Estados Unidos) ha evidenicado que los anticuerpos monoclonales (mAbs) reducen las visitas a urgencias y las hospitalizaciones relacionadas con la COVID-19 cuando se administran de forma temprana a pacientes de alto riesgo.

En su trabajo, publicado en la revista científica 'Open Forum Infectious Diseases', los investigadores sugieren que, si se utiliza conforme a las directrices aprobadas, este tratamiento puede aliviar la carga continua de la pandemia sobre los pacientes y sobre los limitados recursos sanitarios.

Las terapias de anticuerpos monoclonales en fase de investigación, que se administran por vía intravenosa, están diseñadas específicamente para bloquear la infección por el SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19.

Estados Unidos, por ejemplo, ha concedido la autorización de uso de emergencia de los mAbs en pacientes ambulatorios con COVID-19 de leve a moderada con mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave. Estos pacientes de alto riesgo son propensos a las hospitalizaciones, la ventilación mecánica y otras complicaciones, incluida la muerte por coronavirus.

"Aunque ahora se hace hincapié, con razón, en poner más vacunas en los brazos, miles de personas siguen infectadas por la COVID-19 cada día y un número significativo sufre complicaciones graves. Desgraciadamente, solo una fracción de los pacientes ambulatorios aptos para recibir anticuerpos monoclonales los reciben. Esperamos que resultados como los nuestros refuercen a los ciudadanos y a los médicos la importancia de dirigir el tratamiento oportuno con anticuerpos monoclonales a esta población de pacientes de alto riesgo para ayudar a minimizar la tensión en los sistemas sanitarios durante la pandemia", explica la autora principal del estudio, la doctora Asa Oxner.

Los limitados ensayos clínicos realizados anteriormente indicaban que los mAbs funcionan mejor cuando se administran poco después del diagnóstico. Pero este estudio ha sido uno de los primeros en evaluar la eficacia práctica de los mAbs cuando se administran exclusivamente a pacientes considerados de alto riesgo de progresión a la COVID-19 grave.

Este estudio retrospectivo, realizado entre el 18 de noviembre de 2020 y el 5 de enero de 2021, incluyó a pacientes ambulatorios de alto riesgo con un diagnóstico confirmado de COVID-19, todos ellos con síntomas de leves a moderados durante 10 días o menos. Un grupo de 200 pacientes recibió una de las dos terapias mAbs (una sola infusión): casirivimab/imdevimab, un medicamento combinado fabricado por Regeneron, o el medicamento bamlanivimab fabricado por Eli Lilly. Este grupo de tratamiento se comparó con un grupo de control de 200 pacientes ambulatorios seleccionados al azar que rechazaron o no fueron remitidos para recibir mAbs durante el mismo periodo.

En general, los pacientes tratados con los mAbs tenían una probabilidad significativamente menor de ser hospitalizados o de acudir a urgencias (13,5%) que los pacientes de control (40,5%). Estos resultados siguieron siendo significativos cuando se compararon las terapias individuales con anticuerpos monoclonales con el grupo de control.

No se registraron muertes en el grupo tratado con mAbss, en comparación con el 3,5 por ciento en el grupo de control. Los pacientes tratados con mAbs en los seis días siguientes al inicio de los síntomas tuvieron una probabilidad significativamente menor de ser hospitalizados o de acudir a urgencias (7,7%) que los tratados después de seis días (28,1%).

Los datos del estudio indicaron que es mejor administrar los mAbs en los siete días siguientes a la aparición de los síntomas para reducir las probabilidades de hospitalización en los 29 días siguientes a la infusión.

"Al reflexionar sobre nuestros hallazgos, sería prudente considerar la disminución de la ventana de elegibilidad para los mAbs a los siete días del inicio de los síntomas. Estos medicamentos son un recurso relativamente escaso, y sería práctico administrarlos a los pacientes que probablemente vean el mayor beneficio", sostienen los autores del estudio.