Publicado 19/01/2021 13:05CET

El aislamiento por la pandemia provoca un retraso en el diagnóstico de dificultades de desarrollo en niños

Niño autista
Niño autista - THINKSTOCK - Archivo

MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Alcaraz, centro especializado en psicología infantil, ha detectado un 70 por ciento de retraso en la primera visita a expertos psicológicos infantiles, ya que los padres confunden los síntomas generados por el confinamiento causado por la pandemia de Covid-19 con dificultades de desarrollo reales.

La experta en ha señalado infantil y cofundadora de Instituto Alcaraz, Sheila Alcaraz, explicó que "esta situación podría ser extrapolables a nivel general, especialmente entre padres y madres primerizos sin otras referencias en el desarrollo de menores".

En concreto, según la experta, en la mayoría de casos se han registrado retrasos de entre tres a cinco meses en acudir a gabinetes especializados en atención infantil con respecto a épocas anteriores a la situación de pandemia. Incluso, en muchos casos han superado los seis u ocho meses.

En este sentido, Alcaraz ha detallado que, en la mayoría de las situaiciones, el menor tenía dificultades en el lenguaje que había que abordar y, en gran medida, se han diagnosticado trastornos del neurodesarrollo, como trastornos de espectro autista, aunque ha habido casos de baja autoestima y de estado anímico.

Según Alcaraz, un retraso en el diagnóstico del menor y en el desarrollo de la terapia necesaria puede ser negativo para el niño. "Cuanto antes se comience con la intervención y se realice un programa específico para el menor, mejor será el pronóstico", ha asegurado, añadiendo que, en trastornos del neurodesarrollo, esto será crucial para mejorar la sintomatología.

"Ante la duda, siempre es recomendable acudir al profesional, al experto en psicología infantil que puede establecer necesidades o descartar cualquier situación, permitiendo salir de dudas en algunos casos y, sobre todo, actuar cuando de verdad es necesario", ha abundado.

En este sentido, las estadísticas de Instituto Alcaraz reflejan que la situación de retraso de consultas se genera entre menores de dos a tres años, cuyos padres, a priori, achacan sus comportamientos a una falta de estímulos. "Estos menores, en general, muestran ciertas dificultades en el ámbito social, limitado por la pandemia, son fruto del abuso de las nuevas tecnologías, del consumo de televisión y de la escasa interacción directa con terceras personas", ha comentado la psicóloga infantil.

SEÑALES ANTE LAS QUE REACCIONAR

La cofundadora de Instituto Alcaraz también ha mencionado algunos elementos que los progenitores deberían tener en cuenta, especialmente en aquellos menores con más de dos años. En estos casos, cierto retraso en el inicio del lenguaje, dificultades sociales, en la evolución en materia de autonomía personal al nivel de dos años, en el control de esfínteres o de conducta, son señales que deben alertar a padres y madres.

Así, "el recurso de un profesional es básico y muy útil", ha apuntado Alcaraz, que incide en la necesidad de "superar tabúes" y de "buscar aquellos recursos que pueden ayudar como conjunto familiar, pero, sobre todo al pequeño en su desarrollo y evolución más saludable posible".