Advierten de los riesgos de las gafas premontadas frente a las personalizadas

Publicado 26/11/2019 12:42:23CET
Imagen de gafas premontadas, de cuyo uso han advertido los ópticos-optometristas frente a a las gafas personalizadas.
Imagen de gafas premontadas, de cuyo uso han advertido los ópticos-optometristas frente a a las gafas personalizadas. - COLEGIO ÓPTICOS-OPTOMETRISTAS

SEVILLA, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Andalucía (Coooa) ha advertido del riesgo de la utilización cotidiana y sin control profesional de las gafas premontadas para cerca, un producto sanitario que utiliza cerca de un 12% de la población, alrededor de 900.000 personas en Andalucía, y ha indicado que los usuarios de estos productos ven perjudicada su calidad visual frente a quienes utilizan gafas personalizadas.

Las gafas premontadas son lupas que aumentan el tamaño de las imágenes, llegando incluso a distorsionarlas. Además, la alineación óptica de estas lentes no coincide con los ejes visuales del usuario por no haber sido adaptadas ni prescritas de forma individualizada, ha informado esta organización colegial a través de una nota.

Compuestas por lentes de aumento para visión de cerca, son fabricadas y vendidas con unas medidas y graduaciones genéricas, y es el usuario quien autogradúa su visión y escoge las que cree que mejor se adaptan, según su parecer, a sus necesidades, sin contar con el asesoramiento ni la prescripción de un profesional sanitario.

La presidenta del Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Andalucía, Blanca Fernández, ha explicado que "este tipo de gafas, que se venden de forma indiscriminada en bazares, gasolineras, estancos, o mercadillos, solo podrían ser aptas para un 2% de la población y siempre que se realice una utilización ocasional".

Según las indicaciones del Colegio de Ópticos-Optometristas, el uso cotidiano de estas gafas puede provocar lagrimeo y aparición de cefaleas, fatiga visual, vértigos y dolores cervicales; desarrollo o aumento de patologías visuales por la falta de control profesional; cansancio y bajo rendimiento visual y/o laboral; futuros problemas de adaptación a gafas progresivas; pérdida de visión en uno de los ojos por supresión o disminución de su uso; aumento descontrolado de la presbicia y otras deficiencias visuales.

Uno de los aspectos fundamentales que influyen en este hecho es que las premontadas no compensan el astigmatismo, deficiencia visual que afecta a casi el 99% de la población, ni tiene en cuenta diferencias visuales entre ambos ojos.

"Esto supone una peor visión, mayor presbicia y otros posibles daños y problemas, como los descritos anteriormente", ha explicado Fernández.

Desde el Coooa han insistido en la importancia de acudir a revisiones visuales a un establecimiento sanitario de óptica para que sea un óptico-optometrista el que pueda estudiar cada caso y ofrecer una solución personalizada y adaptada a las personas con presbicia o cualquier otra deficiencia visual.

"El 25% de la población de entre 19 y 64 años tiene condiciones patológicas oculares sin síntomas que pasan desapercibidas hasta que son irremediables, por lo que las revisiones son imprescindibles", añade la presidenta.

Las gafas premontadas están catalogadas como productos sanitarios de clase I, por lo que pueden distribuirse y venderse fuera de los establecimientos sanitarios al considerar que no necesitan una adaptación personalizada.

No obstante, el RD 1591/2009 obliga a que los establecimientos que se dediquen a la venta de estos productos deben realizar una previa comunicación de inicio de actividad a las autoridades sanitarias de la Comunidad Autónoma y estarán sometidos a su vigilancia e inspección, un hecho que no ocurre en la mayor parte de los casos de bazares, tiendas, estancos o gasolineras.

Otra situación mucho más nefasta es la venta ilegal en tops-manta y mercadillos ambulantes periódicos u ocasionales. El RD 1591/2009, que regula los productos sanitarios, establece sobre distribución y venta la prohibición de la venta ambulante, lo que supone que cualquier cuerpo de seguridad local debería actuar contra estas prácticas de venta irregular en sus demarcaciones.

A nivel prescriptivo, por indicación de la Agencia española de medicamentos y productos sanitarios, las gafas premontadas deben cumplir los requisitos de seguridad, eficacia y calidad y en su etiquetado debe figurar, entre otros, una indicación específica a que su utilización debe ir precedida de un diagnóstico previo por parte del oftalmólogo o del óptico-optometrista.

En su inmensa mayoría, este producto se vende sin prescripción óptica emitida por un profesional sanitario de la visión.

Para concienciar la población de los riesgos para la salud visual a los que se expone el usuario habitual de gafas premontadas, el Coooa ha puesto en marcha a través de su plataforma 'Tu Optometrista' una campaña educativa y de denuncia que hace hincapié en la necesidad de personalizar las compensaciones visuales siempre bajo la prescripción de un óptico-optometrista.

En el marco de esta campaña de concienciación, más de 1.800 establecimientos sanitarios de óptica de toda Andalucía recibirán carteles y dípticos informativos, dirigidos a sus pacientes y a la población en general. Además, en la plataforma web TuOptometrista y en las redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram), cualquier usuario puede encontrar información útil y consejos prácticos sobre este tema.

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