Publicado 03/03/2021 15:00CET

Administrar zinc a los infectados puede ayudar a su recuperación según un estudio

En el estudio han participado los doctores del Hospital del Mar Robert Güerri y Juan Pablo Horcajada
En el estudio han participado los doctores del Hospital del Mar Robert Güerri y Juan Pablo Horcajada - HOSPITAL DEL MAR

BARCELONA, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Hospital del Mar de Barcelona, del Institut Hospital del Mar d'Investigacions Mèdiques (Imim) y de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) han identificado en un estudio que suplementar con niveles bajos de zinc a los pacientes con Covid-19 puede ser una estrategia para reducir su mortalidad y el tiempo de recuperación.

La revista 'Nutrients' ha publicado los resultados del trabajo que indican que administrar zinc también podría servir para evitar "los peores efectos" de la enfermedad en los grupos de riesgo, como las personas de más edad, ha informado el hospital en un comunicado.

El trabajo ha analizado los niveles de zinc de 249 pacientes adultos tratados en el centro hospitalario entre el 9 de marzo y el 1 de abril --que en el momento del ingreso presentaban síntomas como fiebre, tos y disnea--, con una edad media de 65 años.

Uno de cada cuatro pacientes presentaban niveles bajos de zinc y formaban parte del grupo que presentaba "síntomas más graves", niveles más elevados de inflamación y su estancia hospitalaria fue, de media, tres veces más larga que la de los pacientes con niveles más elevados de zinc (25 días ante 8).

Respecto a la mortalidad, los niveles de zinc eran "significativamente más elevados" en los enfermos que sobrevivieron a la infección y, de hecho, uno de cinco pacientes con niveles bajos de este elemento murieron.

Por contra, aquellos pacientes que presentaban niveles más elevados a la hora de la admisión en el Hospital del Mar, sufrieron una mortalidad del 5% frente a la mortalidad del 21% del grupo con niveles más bajos.

El estudio ha revelado que el incremento de una unidad de zinc en el plasma sanguíneo está directamente vinculado a la reducción de un 7% del riesgo de morir por Covid-19.