Hasta el 87% de pacientes que reciben opioides para el dolor oncológico puede tener estreñimiento

Publicado 25/10/2019 14:38:16CET
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PASTILLAS - PIXABAY/NOSHEEP - Archivo

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

Entre el 51 y 87 por ciento de pacientes que reciben opioides para el dolor oncológico y entre el 41 y 57 por ciento de pacientes que utilizan opioides para el dolor crónico no-oncológico1 puede verse afectado por el estreñimiento inducido por opioides (EIO), han señalado expertos durante el simposio 'Grandes síntomas olvidados'.

Este evento, organizado por Kyowa Kirin en el marco de las XIII Jornadas Internacionales de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), celebradas en Santiago de Compostela el 25 y 26 de octubre, ha destacado el EIO como el efecto adverso más común en los pacientes que siguen un tratamiento analgésico con opioides.

Los analgésicos opioides ejercen sus efectos de manera predominante a nivel del sistema nervioso central, aunque también actúan a nivel periférico sobre el sistema nervioso entérico del tracto gastrointestinal, lo que altera la motilidad intestinal conduciendo a un tránsito gastrointestinal más lento, una reducción de las secreciones y un aumento del tono de los esfínteres, produciendo el estreñimiento.

No obstante, el uso de analgésicos opioides constituye una opción de tratamiento eficaz en pacientes con dolor intenso. En este sentido, el dolor es uno de los síntomas más prevalentes en pacientes oncológicos. Hasta el 70 por ciento de los pacientes con cáncer presentará dolor en algún momento de su enfermedad, dolor que es intenso en el 25-30 por ciento de los casos. En el caso de los pacientes con cáncer avanzado, la prevalencia del dolor supera el 70 por ciento.

"Para muchos pacientes con dolor oncológico, los opioides son la mejor opción terapéutica para aliviar este dolor. El EIO es una complicación frecuente del tratamiento con opioides, aunque por el momento es poco reconocida y tratada.", explica el doctor Joan Santamaría, jefe sección Medicina Interna del Hospital General de Palma de Mallorca y responsable de la unidad de Medicina Paliativa del Sector sanitario de Ponent de Mallorca.

A su juicio, "esto supone un problema ya que tiene un impacto directo sobre la calidad de vida y sobre el propio control del dolor, ya que el paciente puede disminuir o, incluso, abandonar los opioides por temor a este efecto secundario".

El experto insiste en que "existen numerosas barreras en la diagnosis del EIO y a menudo no se instaura un tratamiento eficaz, a pesar de que existen varias opciones. Algunas de las principales barreras son la propia vergüenza de los pacientes a la hora de hablar sobre los síntomas y la falta de un protocolo estándar para su abordaje".

Asimismo, numerosos estudios sugieren un manejo incorrecto del EIO en pacientes con cáncer avanzado debido a múltiples razones, entre las que se encuentran una evaluación y tratamiento inadecuados, y una evaluación inexacta de la respuesta a este. La primera fase del tratamiento del EIO consiste en proporcionar información a los pacientes sobre los efectos secundarios de los opioides.

Asimismo, para el tratamiento del EOI es recomendable la prescripción simultánea de un laxante estándar, principalmente osmóticos y/o estimulantes, y algunas modificaciones en la dieta y estilo de vida, como el ejercicio y la ingesta de líquidos.

"En el caso de que el paciente no responda a este tratamiento, es aconsejable el uso de antagonistas opioides que bloquean selectivamente los receptores de opioides en el intestino, brindando a los pacientes alivio del EIO, sin afectar su control del dolor", concluyeel experto.

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