Actualizado 14/02/2012 15:27 CET

El 82 por ciento de los funcionarios optan voluntariamente por la sanidad privada

Médicos, Recursos
TOM KATES

MADRID, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

El 82 por ciento de los funcionarios beneficiarios de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface), unas 1.271.459 personas, ha optado voluntariamente en 2012 por la asistencia sanitaria privada, frente al 18 por ciento restante que ha optado por recibir la provisión sanitaria mediante la afiliación al Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Así se desprende de los datos recabados por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), que muestran como "la cobertura sanitaria de gestión privada es la que mejor respuesta proporciona a los usuarios", según su secretario general, Juan Abarca.

En el modelo Muface, las mutualidades de funcionarios conciertan la provisión de asistencia sanitaria con entidades de seguro privadas y con el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), abonando a las entidades concertadas la cuota caritativa mediante una prima mensual por persona protegida.

A partir de ahí, son los propios funcionarios del Estado quienes eligen libre y voluntariamente si quieren ser atendidos por el Sistema Nacional de Salud (SNS) o por una aseguradora.

Para Abarca, la elección preferente de la sanidad privada se debe a las "ventajas asistenciales" que ofrece, tales como libertad de elección de médico, listas de espera, dotación tecnológica, etcétera, así como por "otros beneficios no cubiertos en la Seguridad Social", como las endodoncias o la óptica.

Además, apunta que a esto hay que sumar que "su coste es un 30 por ciento inferior al del Sistema Nacional de Salud y sin posibilidad de endeudamiento".

El secretario general del IDIS reconoce que las mutualidades son un "modelo fundamental para el mantenimiento del sistema sanitario privado", sobre todo en provincias, ya que "permite mantener el equilibrio de la oferta del sistema sanitario público."Por sí sólo no es suficiente para absorber la demanda sanitaria existente", advierte Abarca.