Publicado 24/11/2021 15:01CET

El 41% de los oncólogos sigue protocolos para el síndrome de anorexia caquexia pero desconoce programas de su entorno

Archivo - La supervivencia de los pacientes oncológicos puede llegar a reducirse a la tercera parte si el paciente presenta una caquexia avanzada.
Archivo - La supervivencia de los pacientes oncológicos puede llegar a reducirse a la tercera parte si el paciente presenta una caquexia avanzada. - JCCM/EUROPA PRESS - Archivo

MADRID, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

El 41 por ciento de los oncólogos ha reconocido seguir algún protocolo para abordar el síndrome de anorexia-caquexia (SAC) pero el 94 por ciento afirma desconocer si existen protocolos específicos en su comunidad autónoma, centro o servicio, según el estudio QUASAR-SEOM, promovido por la Sección de Cuidados Continuos la
Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

En dicho estudio, que cuenta con la colaboración sin restricciones de la Fundación Viatris, ha participado un oncólogo médico de cada comunidad autónoma en el cuestionario a especialistas; un grupo de pacientes en el cuestionario a pacientes y un adjunto y un residente de oncología médica por comunidad autónoma en el estudio Delphi.

Los objetivos del informe son conocer la situación del manejo del SAC en España, relacionar la situación nutricional del paciente con la percibida por el oncólogo, conocer el uso de orexígenos (fármacos estimuladores del apetito), y elaborar unas recomendaciones sobre el manejo del SAC en el paciente oncológico.

"Estas cifras hacen que los oncólogos médicos españoles demos importancia al estado nutricional del paciente con cáncer y hagamos un seguimiento periódico de su peso y de su apetito, según se
recoge en una encuesta realizada a estos profesionales en el marco del proyecto QUASAR", ha comentado la doctora Paula Jiménez, coordinadora del estudio, oncóloga médico del Hospital Universitario Central de Asturias.

La encuesta también ha desvelado que dos tercios de los expertos cree que tiene bastante o mucha formación al respecto, o que la mitad considera que se trata poco este síndrome en sus fases iniciales. Además, la mayoría de los encuestados (88,2%) conoce el fármaco con indicación en el tratamiento del SAC asociado al cáncer; un 70,6 por ciento utiliza los orexígenos y un 76,5 por ciento
cree que la suplementación nutricional es el mejor tratamiento para revertir el SAC.

Por último, un 17,6 por ciento considera su falta de experiencia en el uso de los orexígenos como una barrera a la hora de usarlos en sus pacientes con cáncer.

Por su parte, el estudio Delphi, realizado por oncólogos, ha recogido que el SAC está favorecido por una pérdida acelerada de masa muscular y tiene un origen multifactorial mientras que no
se alcanzó en si puede o no ser compensado con aumento del aporte calórico ni en el concepto de obesidad sarcopénica.

En este sentido, también ha habido consenso entre los oncólogos participantes en el impacto negativo del SAC en la efectividad y tolerancia al tratamiento oncológico, pronóstico, calidad de vida y capacidad funcional del paciente.

Así pues, se ha alcanzado consenso en que debe realizar un cribado nutricional al diagnóstico del cáncer y que este debe incluir parámetros antropométricos y bioquímicos.

En definitiva, según indica SEOM, se está valorando dar continuidad a este trabajo con un estudio observacional sobre el
impacto del SAC en la calidad de vida y el afrontamiento del cáncer y como puede mejorar estos parámetros una intervención nutricional y tratamiento precoz de la desnutrición y caquexia.

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