Actualizado 18/10/2011 20:48 CET

El 40 por ciento de los afectados por un traumatismo craneoencefálico grave acaba falleciendo

MADRID, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -

Cada año se atienden en España cerca de 30.000 traumatismos craneoencefálicos graves, provocados por una caída o un accidente laboral o de tráfico, una lesión que presenta una mortalidad de hasta el 40 por ciento y deja "importantes secuelas" en quienes sobreviven.

Así lo ha asegurado el doctor Avelino Parajón, del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, durante su participación en el congreso 'Controversias actuales y estrategias de futuro del traumatismo craneoencefálico, organizado por la Fundación Mapfre, junto con la Sociedad Española de Neurocirugía (SENEC).

En estos casos, según detalla este experto en declaraciones a Europa Press, se debe distinguir entre la lesión primaria que se produce en el momento del accidente o la caída, cuya repercusión es "irreversible", y el daño sobrevenido o secundario, "sobre el que sí se puede actuar".

Éste comprende aquellas lesiones que aparecen en las zonas que rodean al lugar afectado y para minimizar su impacto es "clave" un rápido traslado hasta un lugar donde el paciente pueda ser tratado.

En estos casos se debe recurrir a los centros de referencia que disponen de unidades de Neurocirugía, ya que en ellos "se puede realizar una operación quirúrgica con rapidez".

El doctor Parajón ha puesto de manifiesto el buen nivel asistencial de que dispone España en este campo, tanto en redes de evacuación como hospitalarias, si bien reconoce que pese a ello "no se pueden evitar todas las muertes".

"En lo que hace falta hacer hincapié es en la rehabilitación", asegura este experto ya que, mientras que las rehabilitaciones en traumatismos leves duran entre dos y tres meses, "los más graves pueden requerir asistencia de por vida".

En estos casos, Parajón reconoce la necesidad de ayudar un poco más a los equipos que prestan estos servicios, que suelen ser multidisciplinares e incluyen a fisioterapeutas, psicólogos, rehabilitadores o asistentes sociales.

"Necesitan un apoyo, tanto en numero de profesionales como en tiempo, ya que la atención que ofrecen se prolonga en la mayoría de pacientes", reconoce este experto, destacando la aportación que pueden hacer en este ámbito los acuerdos de colaboración público-privada.