Publicado 24/01/2020 10:40:03 +01:00CET

200.000 casos de lepra en todo el mundo no fueron detectados en 2018

Mujer con lepra
Mujer con lepra - ANESVAD - Archivo

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Fontilles ha denunciado, con motivo del Día Mundial de la Lepra, que durante el año 2018 se dejaron de detectar casi 200.000 infecciones en todo el mundo, así como que se está produciendo un aumento de las recaídas en afectados.

La lepra registró 208.619 nuevos casos en el mundo en 2018, último año del que existe información, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La cifra supone un 1,2 por ciento menos que los 211.182 nuevos casos comunicados por los estados a la OMS en 2017 y está muy por debajo de los 400.000 que preveían para dicho año las proyecciones elaboradas en 2004 para la OMS por expertos de los departamentos de salud pública del Centro Médico Universitario de Rotterdam (Holanda) y de la Universidad de Aberdeen (Escocia).

Un 79,6 por ciento de los casos fueron detectados en India (120.334), Brasil (28.660) e Indonesia (17.017). Los diagnósticos han avanzado en cuatro de las seis regiones en que se estructura la OMS: un 21,8 por ciento en el Mediterráneo Oriental (de 3.563 en 2017 a 4.338 en 2018), un 6,2 por ciento en América (de 29.127 a 30.957), un 1,3 por ciento en el Pacífico Occidental (de 4.140 a 4.193) y, de manera marginal, en Europa, de 39 a 50 nuevos casos.

La reducción global del 1,2 por ciento es consecuencia del descenso del 1,1 por ciento registrado en África (de 20.828 a 20.586) y, sobre todo, de la disminución del 3,3 por ciento en la región del Sudeste Asiático (de 153.487 a 148.495). A su vez, la Fundación achaca dicha reducción de las detecciones en la región asiática meridional a la disminución en los reportes de India, que en 2018 informó de la aparición de 120.334 nuevos casos, frente a los 126.164 de 2017.

El representante de Fontilles en el país asiático, B. Vijayakrishnan, considera que este descenso es "artificial", derivada de la decisión adoptada en 2005 por el Gobierno indio de declarar eliminada la enfermedad. "A raíz de ello, se desmantelaron los servicios específicos y la formación especializada del personal sanitario; y se dejaron de hacer campañas de detección incluso en zonas donde no se había alcanzado la eliminación en el ámbito local", recuerda.

"Después de la declaración de eliminación, el gobierno redujo las asignaciones significativamente, los institutos de capacitación se cerraron por completo y la atención secundaria y terciaria se limitó a unos pocos centros administrados por organizaciones de la Federación Internacional de Entidades lucha contra la Lepra (ILEP), entre ellas, Fontilles", asegura Vijayakrishnan, quien advierte de que, como consecuencia, "miles de personas se han hecho invisibles y no reciben el tratamiento médico que necesitan". Así, en 2004, un año antes de la declaración de eliminación de la enfermedad, India reportó 260.063 casos, un 116,1 por ciento más que en la actualidad.

LA LEPRA EN ESPAÑA

La Fundación Fontilles argumenta que la lepra es una enfermedad vinculada a la pobreza y a comunidades con graves deficiencias sanitarias por lo que, sin estar erradicada, "no supone un problema de salud pública en los países europeos", que en 2018 solo comunicaron 50 nuevos casos a la OMS.

En España, en 2019, se recogieron en el Registro Estatal de Lepra del Instituto de Salud Carlos III-Centro Nacional de Epidemiología 7 nuevos casos: dos en la Comunidad Valenciana y uno en Aragón, Asturias, Galicia, Madrid y País Vasco. Al finalizar el año, había 20 personas en tratamiento: cinco en Madrid, cuatro en Cataluña, dos en la Comunidad Valenciana y en Castilla-La Mancha, y uno en Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Galicia, Navarra y País Vasco.

RECAÍDAS, DISCAPACIDADES...

De acuerdo con los datos de la OMS, las recaídas en la lepra aumentaron en un 5,3 por ciento, al pasar de 3.192 en 2017 a 3.362 en 2018, lo que supone a su vez un incremento del 156,6 por ciento respecto a las 1.312 comunicadas en 2014, el año con menos registros, y evidencia "un deterioro en la vigilancia de la evolución del tratamiento", según Fontilles.

A su vez, se detectaron 16.013 casos en niños menores de catorce años, un 7,6 por ciento del total, lo que indica "la continuidad de la transmisión en las comunidades empobrecidas". Además, las personas afectadas que presentaron discapacidades de grado 2 (visibles) en el momento de la detección ascendieron a 11.323, el 5,3 por ciento de los nuevos reportes, 350 en niños. La tasa de discapacidad se situó en 1,5 casos por millón, pese a que la Estrategia Mundial contra la Lepra 2016-2020 contempla rebajarla a menos de uno por millón.

Según Fontilles, la tasa de discapacidad y el contagio en niños y niñas incumplen dos de los objetivos de la campaña Triple Cero de ILEP: cero transmisión y cero discapacidad. A su vez, los 83.128 nuevos casos en mujeres supusieron solo el 39,8 por ciento del total pese a tener las mismas posibilidades de contraer la enfermedad que los hombres, lo que "sigue indicando una brecha de género en la detección", critican.