Archivo - Hombre tratándose la cadera en el fisioterapeuta. - GILAXIA/ISTOCK - Archivo
MADRID 9 Sep. (EUROPA PRESS) -
El 19,4 por ciento de los españoles que hacen deporte optan por someterse a masajes o tratamientos de fisioterapia para recuperarse de la fatiga y las molestias musculares derivadas del entrenamiento, que afirman sufrir el 75,1 por ciento de las personas que realizan actividad física.
Así se desprende del 'Barómetro del bienestar y el rendimiento de Wellbeinn', que analiza los hábitos de recuperación y suplementación de los españoles y, entre sus conclusiones, muestra que a la población no solo le importa mantenerse activo, sino también saber recuperarse.
Según recoge, el 90 por ciento de quienes practican deporte utiliza algún método específico para recuperarse. Las estrategias más habituales siguen siendo las más tradicionales, como el descanso, que es la opción más extendida con un 70,4 por ciento, seguido de los estiramientos (50,5%).
Tras estas fórmuldas se encuentran la suplementación nutricional (21,1%) y los masajes o la fisioterapia, mientras que solo un 4,4 por ciento utiliza ya tecnologías específicas de recuperación.
DIFERENCIAS SEGÚN EL GRADO DE EXIGENCIA DEPORTIVA
El barómetro muestra diferencias según el grado de exigencia deportiva. Los perfiles amateur y competitivo son los que más recurren a masajes o fisioterapia, con un 34,5% y 36,4 por ciento, respectivamente.
Asimismo, el uso de tecnologías de recuperación también aumenta entre quienes practican deporte de forma más exigente y llega a alcanzar el 12,1 por ciento entre los amateurs, casi el triple que la media.
"Estos datos apuntan a una progresiva profesionalización de la recuperación entre los deportistas más exigentes, que incorporan herramientas y servicios específicos a sus rutinas, frente a una mayoría que continúa apoyándose principalmente en el descanso y los estiramientos", ha apuntado el co-fundador, co-CEO y CPO de Wellbeinn Miguel Ortín.
En una comparativa por edades, destaca que los mayores de 55 años son quienes presentan una menor cultura de recuperación específica. En concreto, el 17,7 por ciento de los mayores de 55 años que hacen deporte afirma no utilizar ningún método concreto para recuperarse.