El 12 de Octubre demuestra que un dispositivo de creación propia garantiza la seguridad de las vías intravenosas

El 12 de Octubre demuestra que un dispositivo de creación propia garantiza la seguridad de las vías intravenosas
El 12 de Octubre demuestra que un dispositivo de creación propia garantiza la seguridad de las vías intravenosas - HOSPITAL 12 DE OCTUBRE
Infosalus
Publicado: martes, 17 febrero 2026 11:25

MADRID 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un estudio del Hospital público 12 de Octubre ha demostrado que un nuevo dispositivo creado por el centro hospitalario mejora la seguridad durante la colocación de vías intravenosas, que se colocan habitualmente en el brazo o la mano para administrar sueros o medicamentos.

El trabajo, publicado en la revista científica 'Journal of Hospital Infection', evalúa '12CLIP', un dispositivo patentado que fue desarrollado para prevenir el contacto directo entre guantes no estériles y el conector del catéter.

De esta forma, este dispositivo ayuda a mantener la esterilidad durante todo el proceso, minimizando la posibilidad de contaminación en el momento de colocar la vía, uno de los puntos clave para prevenir infecciones relacionadas con la atención sanitaria, ha indicado el centro hospitalario en un comunicado.

De hecho, una inserción inadecuada de los catéteres venosos periféricos puede favorecer flebitis, extravasación e infecciones del torrente sanguíneo relacionadas con el catéter que suponen más días de ingreso, más tratamientos y un mayor riesgo para la salud del paciente.

El dispositivo es una pieza original que se acopla al catéter venoso periférico y facilita su inserción en condiciones de asepsia. Fue desarrollado e inventado por profesionales de la Unidad de Enfermedades Infecciosas (Servicio de Medicina Interna) con la colaboración de la Unidad de Innovación del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre (i+12) y está patentado en España, Europa y Estados Unidos y ha sido reconocido con premios y apoyos para su innovación sanitaria.

En el estudio, pensado para evaluar la seguridad y viabilidad del dispositivo en la práctica clínica habitual, se incluyeron 88 pacientes adultos hospitalizados que necesitaban un catéter venoso periférico durante más de 48 horas. En total, 116 catéteres fueron insertados con el dispositivo por personal de enfermería entrenado.

Según los resultados principales del estudio, el dispositivo fue seguro y factible de usar en la práctica clínica con pacientes hospitalizados y las tasas de complicaciones y contaminación fueron muy bajas, sin casos de infección del torrente sanguíneo asociados al catéter.

De esta forma, el 78,4% de los catéteres se colocaron con éxito en el primer intento y, en cuanto a la tasa de complicaciones, fueron menores que las descritas en estudios previos en los que no se empleó '12CLIP' durante la inserción: flebitis (inflamación de la vena): 1,7 episodios por cada 100 días de catéter; extravasación (líquido fuera de la vena): 2,6 por 100 días de catéter; filtración de líquido de infusión alrededor del catéter: 3,2 por 100 días de catéter.

COMPLICACIONES

Para Francisco López-Medrano, de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Servicio de Medicina Interna del Hospital 12 de Octubre e inventor del dispositivo, aunque las infecciones graves son raras, otras complicaciones no infecciosas son mucho más frecuentes con la práctica estándar lo que supone más días de ingreso, más tratamientos y un mayor riesgo para la salud del paciente.

"Mejorar la forma en la que se insertan estos catéteres puede tener un impacto relevante en la seguridad del paciente, especialmente en hospitales, donde este tipo de dispositivos se utilizan de forma masiva", ha destacado.

"Aunque aparentemente pequeñas este tipo de innovaciones, pueden marcar la diferencia en la práctica clínica diaria, ayudando a reducir complicaciones, mejorar la experiencia del paciente y reforzar la prevención de infecciones en el entorno hospitalario", ha añadido.

Según ha explicado, el catéter venoso periférico es un tubo muy fino y flexible que se inserta en una vena del antebrazo o de la mano y es el más utilizado en medicina para la administración de tratamientos intravenosos, aproximadamente 1.200 millones de veces al año en el mundo.

Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen para su uso el uso de guantes no estériles, pero simultáneamente determinan que se realice mediante una técnica "aséptica".

Según el doctor López-Medrano, ambas premisas son incompatibles, ya que la manipulación del catéter en su zona proximal lo expone a bacterias que pueden provocar desde infecciones e inflamaciones locales (flebitis), hasta complicaciones más graves (sepsis, endocarditis, abscesos) si estas bacterias pasan a la sangre.

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