Una vacuna experimental podría curar algunas formaciones vaginales precancerosas

Actualizado 06/11/2009 14:54:48 CET
EP

BOSTON, 6 Nov. (Reuters/EP) -

La Investigadores de la Universidad de Leiden (Holanda) han comenzado los ensayos con una vacuna experimentar que podría curar algunas formaciones vaginales precancerosas causadas por virus del papiloma humano (VPH), según publica la última edición del 'New England Journal of Medicine'.

Al parecer, la vacuna experimental curó a la mitad de las mujeres con crecimientos precancerosos en sus genitales, y generó mejoras importantes en su pronóstico en la mayoría de ellas. "Esperamos obtener resultados como estos en mujeres con cáncer, aunque esas pruebas son a futuro", dijo en una entrevista telefónica la doctora Gemma Kenter.

El ensayo evaluó a 20 mujeres con lesiones, y, tras analizar los resultados, se observó que "todas las pacientes con una respuesta completa estaban libres de la enfermedad a los 24 meses de seguimiento", señala.

Las lesiones desaparecieron en nueve de ellas, una de ellas con lesiones de más de 10 años de antigüedad; otras seis pacientes registraron una reducción de al menos un 50 por ciento en sus crecimientos precancerosos después de un año; y una de las pacientes falleció por insuficiencia cardíaca súbita antes de la evaluación a los 12 meses.

No obstante, la vacuna no funcionó para todas. A los tres años y medio de su aplicación, dos pacientes desarrollaron cáncer y una de las pacientes que inicialmente mostró mejoras importantes tuvo una recaída. Al respecto, Kenter, afirmó sentirse "contento" con los resultados que son considerados como "un gran paso adelante".

La vacuna, de la que ISA Pharmaceuticals posee la licencia, es diferente a 'Gardasil' de Merck y 'Cervarix' de GlaxoSmithKline, que están disponibles para prevenir el cáncer de cuello de útero causado por formas comunes del VPH.

Así, esta vacuna, que busca tratar a las mujeres ya infectadas por crecimientos precancerosos, está diseñada como tratamiento para las formaciones precursoras del cáncer conocidas como neoplasia intraepitelial vaginal. "Tratábamos de encontrar algo para las mujeres que ya tenían el desorden", dijo Kenter.