MSF denuncia una "estrategia deliberada" de Rusia para destruir los sistemas de atención médica en Ucrania

La ONG alerta de una crisis de atención para personas que necesitan tratamiento no urgente o pacientes con enfermedades crónicas

Columna de humo tras un ataque lanzado por el Ejército de Rusia contra la capital de Ucrania, Kiev, el 11 de julio de 2026 (archivo)
Columna de humo tras un ataque lanzado por el Ejército de Rusia contra la capital de Ucrania, Kiev, el 11 de julio de 2026 (archivo) - Europa Press/Contacto/Yevhen Kotenko
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Publicado: lunes, 13 julio 2026 13:11

MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras ha denunciado este lunes la existencia de una "estrategia deliberada y calculada" de Rusia para destruir los sistemas de atención médica en Ucrania para "castigar a la población", en el marco de la invasión desatada en febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.

La ONG ha indicado en su informe 'No hay ningún lugar seguro para curarse' que pudo documentar entre abril de 2022 y diciembre de 2025 más de 20 ataques contra instalaciones médicas en las que llevaba a cabo actividades, mientras que cuatro hospitales en los que trabajaba MSF han quedado totalmente destruidos.

Asimismo, ha especificado que sus equipos han tenido que abandonar siete bases de ambulancias, mientras que han perdido además el acceso a más de 80 localidades en seis provincias en las que prestaba atención mediante clínicas móviles de atención primaria, consecuencia de los más de 2.800 ataques contra la atención sanitaria documentados en dicho periodo por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Estos ataques son demasiado sistemáticos, demasiado frecuentes y demasiado precisos como para ser circunstanciales", ha sostenido el coordinador de MSF en Ucrania, Robin Meldrum.

"Cuando los hospitales son alcanzados repetidamente, cuando las ambulancias son blanco de drones de precisión, cuando se asesina a personal sanitario mientras se dirige a entregar medicamentos en vehículos claramente identificados, esto no es una coincidencia. Se trata de un patrón; y detrás de los patrones hay una intención", ha explicado.

La organización ha subrayado que estos ataques contra infraestructura médica y el miedo que causan a los civiles han provocado una crisis en el acceso a la atención sanitaria para las personas que necesitan tratamiento médico no urgente o para pacientes con enfermedades crónicas.

En este sentido, una encuesta realizada por MSF a 187 civiles en provincias cercanas al frente reveló que el porcentaje de quienes tenían acceso a la atención sanitaria "siempre" o "la mayor parte del tiempo" se redujo del 72% antes de la escalada de la guerra a solo el 35% desde entonces. El porcentaje de quienes logran acceder a la atención "rara vez" o "nunca" ha aumentado de un 7% al 35%.

La situación se traduce en sufrimiento e incluso la muerte de personas a causa de enfermedades que cuentan con tratamiento, en un contexto en el que las enfermedades cardiovasculares, la diabetes o la epilepsia se han convertido en una amenaza para la vida de miles de personas debido precisamente a la interrupción del tratamiento y los retrasos en el acceso a la atención médica.

A ello se suma la falta de personal en los centros sanitarios que siguen operativos, según MSF, que pone como ejemplo un hospital de Jersón que cuenta con apoyo de la organización y en el que el número de médicos se ha reducido en un 66% desde 2022. Asimismo, los equipos de la ONG trabajan en el este y el sur de Ucrania bajo la amenaza de ataques con drones.

Entre estos casos figura uno registrado el 29 de septiembre de 2025, cuando una enfermera y el director de un centro de salud apoyado por MSF que repartían medicamentos en un vehículo claramente identificado en Líman, en la provincia de Donetsk, fueron alcanzados por un dron, provocado la amputación de una pierna al director del centro.

La evolución es palpable para el personal de MSF cerca de la línea de frente y en el centro de rehabilitación temprana en Cherkasi, dado que, si bien al inicio de la guerra las lesiones eran causadas principalmente por artillería, cada vez es mayor la proporción de casos provocados por ataques con drones.

UN "INMENSO" COSTE HUMANO

MSF ha indicado en su informe que desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania "el coste humano ha sido inmenso, y sigue aumentando". La Misión de Supervisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas (HRMMU) ha documentado que más de 15.000 civiles han muerto y más de 40.000 han resultado heridos como "resultado directo" de la guerra, con un aumento de las víctimas en un 30% en 2025 respecto a 2024 y del 70% respecto a 2023.

A ello se suma el número de desplazados, con más de 5,8 millones de refugiados a finales de 2025 --con la cifra de desplazados internos estimada en 3,7 millones en octubre de 2025--, en un momento en el que Rusia ha logrado ocupar cerca del 20% del territorio ucraniano.

"Más allá de las heridas traumáticas, las afectaciones al sistema sanitario han generado una carga creciente sobre emergencias no quirúrgicas", explica la ONG en su informe, en referencia a la bajada en el acceso médico de la población y a la escasez de suministros y personal médico en los centros a los que llegan los civiles que acuden a recibir tratamiento.

Asimismo, ha alertado de que los ataques rusos contra infraestructura energética han aumentado el sufrimiento de los civiles, dado que han afectado el funcionamiento de los hospitales y han privado a las comunidades de calefacción, electricidad y agua potable, con graves consecuencias durante el último invierno, en el que hubo temperaturas de hasta 25 grados bajo cero.

MSF ha explicado que desde el inicio de la guerra se ha registrado un aumento "dramático" del número de personas con heridas a largo plazo que requieren atención compleja, con al menos 300.000 personas con discapacidad registradas oficialmente por el Ministerio de Políticas Sociales de Ucrania desde febrero de 2022.

El aumento de la demanda de los servicios de rehabilitación temprana han supuesto una carga más al sistema sanitario del país. Los equipos de MSF trataron a 755 pacientes en 2023 y 2024 en el marco de un programa de rehabilitación temprana para heridos de guerra, una cifra que aumentó a 795 pacientes en 2025.

Entre 2024 y 2025, el número de pacientes con múltiples fracturas aumentó un 51%, mientras que el número de pacientes con amputación de extremidades inferiores aumentó en un 14%. Por su parte, las amputaciones múltiples se triplicaron, mientras que el número de personas con amputaciones de dedos "aumentó drásticamente".

ATAQUES CONTRA TRABAJADORES MÉDICOS

Por otra parte, MSF ha lamentado que 33 trabajadores médicos y pacientes han muerto en ataques contra instalaciones sanitarias desde el inicio de la invasión, mientras que otros 930 han resultado heridos, según datos de la OMS.

"Nos hemos acostumbrado a trabajar con estas hostilidades. Hay una ansiedad latente constante", ha explicado una enfermera de 27 años que trabaja en un hospital apoyado por MSF en el este de Ucrania. "Nadie está en pánico, pero todo el mundo está tenso", ha relatado esta mujer.

La ONG ha subrayado que los trabajadores médicos de primera línea con esenciales para mantener la vida en las zonas de conflicto, al tiempo que ha lamentado que en el marco de este conflicto sean cada vez más unas "víctimas directas e indirectas" de las hostilidades, a pesar de estar protegidos por las Convenciones de Viena.

MSF ha señalado que otra "alarmante expresión" de la amenaza a los civiles es la táctica del 'double tap', en el que se lanza un segundo ataque o bombardeo contra los equipos sanitarios o personas que se acercan a dar ayuda tras un primer ataque, lo que convierte el hecho de prestar ayuda a las víctimas en "un riesgo letal".

"Para los equipos médicos, las implicaciones son profundas: la decisión de acercarse a una zona afectada por un ataque no puede basarse únicamente en criterios médicos, sino que debe sopesarse la probabilidad de un segundo ataque", ha argüido MSF. "Esto obliga a tomar una decisión de vida o muerte a personas cuyo único propósito es llegar a los heridos lo más rápido posible, y tiene un efecto innegablemente paralizante en la respuesta de emergencia en las zonas afectadas", ha lamentado.

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