Archivo - Niña en la consulta del médico acompañada de su madre. - SKYNESHER/ISTOCK - Archivo
MADRID, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -
En medicina de urgencias, el triaje diferencia a los pacientes que requieren atención inmediata de aquellos que pueden esperar sin peligro, pero un estudio del del Hospital Infantil Ann & Robert H. Lurie de Chicago (Estados Unidos) señala que en lo que respecta a la salud mental o conductual infantil, las puntuaciones de triaje son inexactas en dos tercios de los casos en comparación con el nivel de atención que el niño recibió realmente durante su visita a urgencias.
Tal y como se publica en 'JAMA Network Open' el subtriaje, o la asignación de una puntuación de gravedad inferior al nivel de atención necesario, fue más frecuente en niños afroamericanos, hispanos y aquellos que preferían el español al inglés.
"Nuestro estudio fue el primero en examinar las tasas de clasificación errónea en los servicios de urgencias pediátricas cuando los niños acuden por problemas de salud mental o conductual", expone la autora principal, Jennifer Hoffmann, médica de urgencias e investigadora del Hospital Infantil Ann & Robert H. Lurie de Chicago y profesora adjunta de Pediatría en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern (Estados Unidos).
"Cuando la clasificación es errónea, puede haber un riesgo para la seguridad del paciente y del personal, o se pueden desviar recursos de niños con mayor necesidad. Especialmente con la actual crisis de salud mental juvenil, y a medida que vemos cada vez más niños con estos problemas en urgencias, nuestra capacidad para distinguir con precisión los niveles de urgencia a su llegada se vuelve aún más crucial. Necesitamos perfeccionar las herramientas de clasificación para que sean más precisas y equitativas, de modo que funcionen para todos los niños que acuden a nuestros servicios en busca de atención médica".
Los investigadores analizaron 74.564 consultas por problemas de salud mental o conductual en niños de 5 a 17 años que acudieron a uno de los 15 servicios de urgencias de EE. UU. que participan en el Registro de la Red de Investigación Aplicada en Atención de Urgencias Pediátricas (PECARN). El estudio se centró en el Índice de Gravedad de Emergencia (ESI, por sus siglas en inglés), el sistema de triaje utilizado en más del 90% de los servicios de urgencias de EE. UU.
Los grupos de diagnósticos de salud mental primarios más frecuentes fueron los trastornos depresivos (25% de las consultas) y el suicidio o la autolesión (23% de las consultas). El comportamiento agresivo se presentó en el 24% de las consultas.
Se observó sobreclasificación (que consiste en asignar una puntuación de gravedad mayor que el nivel de atención que recibió el niño durante su visita a urgencias) en más de la mitad (57%) de las visitas, mientras que la subclasificación se produjo en aproximadamente 1 de cada 12 visitas (8%). La sobreclasificación fue más frecuente en las visitas de pacientes más jóvenes y de raza negra en comparación con los pacientes de raza blanca. La subclasificación fue más frecuente en las visitas de pacientes de raza negra e hispanos en comparación con los pacientes de raza blanca, así como en las visitas con preferencia lingüística por el español en lugar del inglés.
"El mensaje principal para los padres es que defiendan a sus hijos. Si les preocupa que su hijo corra el riesgo de hacerse daño a sí mismo o a otros mientras espera, avisen a la enfermera de inmediato", aconseja Hoffmann.
"Entre los factores subyacentes que generan inequidades en el triaje se encuentra el sesgo implícito, que se refiere a estereotipos o actitudes inconscientes", advierte Hoffmann, quien explica que los profesionales de la salud necesitan formación para reconocer sus propios sesgos y evitar que influyan indebidamente en la atención que brindan.
"El uso de herramientas automatizadas o inteligencia artificial (IA) para complementar la asignación de puntuaciones de triaje por parte del personal de enfermería podría contribuir a una evaluación más objetiva, aunque estas estrategias requieren más pruebas. También es necesario facilitar el acceso a los servicios de interpretación en urgencias a las familias que prefieren un idioma distinto del inglés", añade.
En definitiva, "se necesitan sistemas de triaje precisos y equitativos para que los niños reciban la atención adecuada en el momento oportuno, especialmente en épocas de escasez de recursos", concluye.